Vacaciones en las playas de Jalisco

Vacaciones en las playas de Jalisco

Para unas vacaciones de ensueño en el Pacífico Mexicano, las playas de Jalisco ofrecen parajes de excepcional belleza.

La Costa Alegre, al sur de Jalisco, y los litorales marinos de Nayarit cuentan con paisajes tropicales exuberantes, playas de arenas finas, aguas turquesa, fauna extravagante, rutas de aventura, deportes y actividades acuáticas, noches de cielos estrellados, y una gastronomía sublime de frutos del mar.

¿Quieres saber cuáles son todos los privilegios que te esperan en estos destinos? Hoy te lo decimos, esperando que los consideres en tus próximas vacaciones.

Bahía de Tenacatita en la Costa Alegre

Puedes iniciar la ruta en Manzanillo, en el estado de Colima. Desde este puerto hay que dirigirse hacia Puerto Vallarta, y en el kilómetro 78 kilómetros estarás llegando a la Bahía de Tenacatita, en el corazón de la Costa Alegre de Jalisco.

La enorme bahía tiene una infinidad de atractivos que merecen ser visitados. Su playa principal, precisamente la de Tenacatita, es la más recomendable para comenzar. Su suave oleaje es el mejor escenario para las actividades acuáticas como el esnórquel, el buceo, el kayak, y el veleo. En esta playa las aguas son turquesas transparentes, la arena dorada, y el horizonte habitado por despeñaderos que al atardecer adquieren tonos cobrizos.

Donde termina la bahía al norte, existen hermosos senderos que conducen hasta promontorios elevados que ofrecen postales de toda la bahía. La playa vecina del Tecuán, ya en mar abierto, es ideal para la práctica del surf y el veleo, por su fuerte oleaje. En la zona también hay un pequeño pueblo con dos hoteles modestos pero atractivos a orillas de la playa, que cuentan con lo necesario para estancias cómodas.

En las enramadas de Tenacatita se come el mejor pescado zarandeado de la comarca, aunque los cocteles de mariscos tampoco tienen nada que envidiarles. Las tiritas de pescado son otra especialidad imperdible, claro, acompañadas de unas micheladas bien heladas o de jugos naturales de frutas tropicales.

La Bahía de Tenacatita tiene un rincón espectacular que no querrás perderte; se trata de la playa de la Manzanilla, que es encantadora sobre todo para quienes disfrutan de las playas vírgenes y solitarias.

Miles de aves revolotean alrededor de los riscos en el mar, y si quieres verlas de cerca, los senderos que llegan hasta la playa te llevarán a los hábitats de algunas especies endémicas, como la bella Chara de San Blas. Al atardecer, el espectáculo de miles de aves que llegan hasta la playa para despedir el día es sorprendente; pelícanos, cormoranes y gaviotas se reúnen en una danza que incluye incursiones pesqueras en busca de su cena predilecta.

En esta playa también son frecuentes los avistamientos de ballenas jorobadas, actividad que conviene realizar a bordo de una barca con los pescadores de la zona, para estar más cerca de estos cetáceos. No menos interesante es la delta cercana a la playa, que tiene una importante población de cocodrilos protegidos. Es recomendable realizar esta visita con los guías de la playa para conocer interesantes detalles sobre la vida de estos reptiles.

En la Manzanilla existen varios lugares para hospedarse, y excelentes restaurantes para la degustación de los pescados y mariscos de la zona.

Las playas de Jalisco: Riviera Nayarit

Continuando hacia el norte, pasando Puerto Vallarta y justo después de la playa de Lo de Marcos, se llega a la maravillosa playa de Punta Raza, a la cual se accede desde el pequeño poblado de El Moteón. Se llega a la playa desde la parte alta de una cordillera, que sin duda se trata de unos de los momentos cumbres de la travesía. Desde allí los panoramas del Pacífico son simplemente fantásticos.

Punta Raza es una playa prácticamente virgen, con la selva tropical detrás, que desciende sobre la franja de arena dorada de más de tres kilómetros. No es extraño encontrarse con iguanas, tejones, armadillos, aves coloridas y tortugas en la playa, gracias a la vasta la vegetación selvática.

En la playa hay un hotel sencillo pero entrañable, que ofrece habitaciones con vistas espectaculares, y platillos que no desentonan. En la zona también se puede acampar con toda tranquilidad, aunque es conveniente llevar provisiones y todo lo necesario para una estancia cómoda.

Isla Isabel en Nayarit

Para cerrar con broche de oro, la playa Las Monas en la Isla Isabel. Para llegar a ella lo más conveniente es embarcarse desde el puerto de San Blas en Nayarit, desde donde se necesitan de alrededor de 2 horas de navegación para llegar a la isla.

La playa de Las Monas, que recibe este nombre debido a que es habitada por enormes monolitos rocosos, está en el extremo norte de la isla. Esta costa isleña de arena blanca tiene miles de corales y conchas marinas en sus playas, y sus aguas son cálidas y excelentes para el esnórquel o el buceo. Los acantilados que rodean la playa son soberbios miradores para la contemplación de ballenas y delfines, habitados por miles de fragatas, gaviotas y bobos de patas azules.

En la zona existe una pequeña playa interior de belleza excepcional, que a la vez es un refugio natural de aves. En la isla no hay presencia humana, por lo que es indispensable abastecerse de todo lo necesario para la estancia. La experiencia de pasar por lo menos una noche en este lugar perdido en los confines del Océano Pacífico, es una experiencia inolvidable.

Conviene arreglar con los lancheros de San Blas los detalles de la visita a la isla, sobre todo lo concerniente al número de días de estancia. Y ojo, es indispensable pagar un derecho de entrada y estancia en la isla con la Semarnat.

Si quieres regalarte una expedición playera de excepción, procura apartar al menos una semana, para poder disfrutar como debe de ser de estas bellas playas vírgenes en nuestro país.

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