Real del Monte en el Corredor de la Montaña: Hidalgo

Real del Monte en el Corredor de la Montaña: Hidalgo

El Corredor de la Montaña: Hidalgo. Una maravillosa ruta en la Sierra Madre Oriental donde se halla el romántico Pueblo Mágico Real del Monte.

Este sendero cruza por espléndidos bosques, lagos de ensueño, cascadas y ríos espectaculares, enigmáticas minas ya olvidadas por los tiempos, enormes haciendas que recuerdan tiempos de bonanza, y pequeños pueblos mineros de plazoletas de los tiempos del oro y la plata.

Real del Monte en el Corredor de la Montaña: Hidalgo

En las callejuelas empedradas de Real de Monte hay mucho que descubrir. En la plaza principal destacan sus jardines bien cuidados, su fuente central siempre concurrida y su bello kiosco de cobre y herraría. Si sigues escudriñando los callejones te encontrarás el viejo hospital minero, o el bar La Especial, que es un clásico en el pueblo. La Casa de la Cultura presenta obras de teatro y exposiciones de muy buen nivel.

Muchos locales venden los famosos pastes, que son unas deliciosas empanadas que tienen sus antecedentes en los tiempos en que mineros ingleses llegaron a la zona, en el siglo XIX. En otros lugares como la panadería El Charro encontrarás el delicioso pan de pulque, y también en varios portales de casas venden nata fresca, curados de pulque y otras delicias regionales.

Entre las fachadas coloridas de rojos, azules, verdes y terracotas encontrarás el Portal del Comercio, erigido en 1855. El edificio es muy bello y alberga excelentes talleres de platería, donde podrás adquirir piezas a muy buen precio. También aquí hay restaurantes con excelentes curados de pulque, barbacoa con tortillas hechas a mano, y humeante café que puedes tomar con los ricos cocoles.

La Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, del siglo XVI, es una edificación colonial que también merece de atención. A un costado, en el viejo edificio de la Alianza de Mineros, es interesante su set creado exprofeso para tomarse la foto típica con la imagen del socavón al fondo; esto incluye el casco de minero y todos los instrumentos necesarios para las tareas que se realizan en las entrañas de la tierra.

El Templo de San Diego también vale la pena, en su interior se encuentra el patrono de la localidad: el Cristo Minero, también conocido como el Señor de Zelontla. Su semblante de minero, con su sombrero y su lámpara, es de llamar la atención. Y el mercado municipal merece una visita, su monumento al minero anónimo que se encuentra al frente del edificio es muy emblemático y querido por los habitantes de Real del Monte. Asimismo, el Centro Artesanal y Gastronómico El Parián tampoco lo podrás omitir, aquí podrás dar rienda suelta a tu antojo de pastes dulces y salados.

El Panteón Inglés

A unos quince minutos del centro del pueblo, yendo al Valle de Peñas Cargadas, está el Panteón Inglés, que es uno de los rincones más icónicos de Real del Monte. Es muy recomendable que recurras a un guía del lugar para que te cuente las leyendas de este camposanto;, entre lápidas, mausoleos, y tumbas te irá relatando la procedencia de los ilustres finados británicos, algunos con interesantes símbolos masónicos en sus lápidas, y te hará notar que todas las tumbas están orientadas hacia Inglaterra. En algún momento, llegarás al mausoleo del famoso payaso Richard Bell que pidió ser enterrado en Real del Monte, pero con la condición que su tumba estuviese en sentido contrario a lo que marcaba la tradición, por supuesto muchos han interpretado este detalle como un homenaje de Bell a México.

De los españoles que estuvieron en esta región minera durante la época colonial ya no quedan muchas referencias, y por el contrario, de los ingleses que llegaron al Corredor de la Montaña ya en tiempos del México Independiente, quedan estos vestigios cargados de mitos y leyendas.

La Mina de Acosta

No podrás irte de este Pueblo Mágico sin conocer las entrañas de las minas, que son el origen de estos pueblos de la montaña. El mejor ejemplo es la Mina de Acosta, a unos quince minutos en auto del centro del pueblo. La actividad de esta mina inició en 1727 y no cesó hasta 1985.

El recorrido por el lugar es excitante. Para internarte a sus más de 500 metros de profundidad, tendrás que ponerte casco de minero con lámpara, botas y overo; toda la indumentaria te la proporcionará el Museo del Sitio, que también ofrece interesantes visitas a los cuartos de máquinas y por las bodegas de la mina.

En los salones de exhibición del museo hay fotografías expuestas, así como planos y maquetas para entender el funcionamiento de las máquinas y de la mina. También podrás conocer las distintas etapas de producción de la mina en sus casi 250 años de operación; primero la etapa de la colonia, con procesos de extracción muy arcaicos, luego la etapa inglesa, ya con la introducción de las maquinarias de vapor, y finalmente la norteamericana, con las ventajas de la electricidad. Sin duda la experiencia resulta didáctica.

En fin, Real del Monte y todo el Corredor de la Montaña es un destino mágico para tus próximas vacaciones. Muy cerca de la Ciudad de México y de la capital del estado Pachuca, esta región de parajes idílicos lo tiene todo para que pases una estancia agradable.

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