Lugares para practicar deportes extremos en México

Lugares para practicar deportes extremos en México

Algunos deportes extremos en México se han vuelto muy populares en todo el mundo, especialmente por los bellos escenarios que ofrece el territorio nacional.

México tiene fabulosos escenarios naturales que son un privilegio para quienes disfrutan de la naturaleza, y de los vestigios históricos que se resguardan en sus mantos vegetales de insólitas variedades de ecosistemas.

Bosques, montañas, selvas, desiertos, playas y mar, son hoy lugares propicios para actividades que permiten al viajero no sólo ser un admirador pasivo de las bellezas naturales, sino abrazarlas al mismo tiempo con todos los sentidos y de manera activa, intensa y apasionada.

Nuestra geografía es cada vez más visitada por turistas mexicanos y extranjeros, que buscan esta comunión con la naturaleza acompañada de sensaciones extremas con fuertes cargas de adrenalina.

Deportes extremos en México

Algunos de los deportes extremos de moda en el país son el kitesurf, un deporte de deslizamiento en el agua para lo cual se utiliza una tabla y un parapente atado al cuerpo; el windsurf, que consiste en deslizarse sobre el agua con ayuda de una vela; y el rafting o balsismo, que es el descenso por el cauce de los ríos sobre una balsa. Playas, lagos y ríos son hoy visitados por los amantes de la acción que, con destreza y habilidad, surcan estos cuerpos de agua desde las primeras horas del día.

Te dejamos aquí algunas sugerencias para que disfrutes de estos deportes extremos en lugares excepcionales: Progreso en Yucatán es un paraíso para el windsurf y el kitesurf; y el Río Amacuzac en Morelos, muy cerca de Tequesquitengo y la Ciudad de México, es uno de los lugares más solicitados por los apasionados del rafting.

Puerto Progreso, Yucatán

Muy cerca de Mérida, el Puerto de Progreso ha adquirido fama en los últimos años como un estupendo destino para la práctica de windsurf y el kitesurf. Para ambas actividades los mejores meses son de febrero a junio, ya que los vientos y mareas son particularmente propicios.

Progreso es un muy buen lugar para quien se inicia en estas lides, debido a que sus playas son poco profundas y el oleaje es relativamente sereno. Aunque en el puerto puedes encontrar maestros que te guíen en tus primeras incursiones, resulta indispensable que cuentes con tu propio equipo, sobre todo por una cuestión de seguridad, porque solo tú sabes a ciencia cierta las condiciones en que se encuentran tus herramientas.

Una vez que dejes la tabla, la vela o el cometa, Progreso tiene mucho que ofrecerte. Por ejemplo, una visita a la Reserva Ecológica El Corchito para disfrutar de sus manglares y cenotes no está de más. El poblado cercano de Chelem es un tranquilo y tradicional puerto que merece sin duda ser acariciado; la visita del Palacio Municipal de Progreso, en lo que fuera la antigua aduana marítima, también es interesante.

Es indispensable pasearse por el malecón de Progreso, que por cierto es el más largo de nuestro país, y al caer la tarde es toda una delicia. Asimismo, una jornada playera en la playa de Chuburná Puerto, al este de Progreso, es un deleite, pues en definitiva es una de las más atractivas de la región.

Las terrazas que dan al mar en Progreso ofrecen delicias culinarias que no se pueden omitir: los caracoles, los camarones en todas sus presentaciones, los caldos de mariscos, los pescados empapelados, las jaibas en caldo, los pulpos al mojo, el queso relleno, la sopa de lima y el frijol con puerco son inolvidables.

Río Amacuzac en Morelos

El descenso en balsa por el río Amacuzac, es la opción de rafting más próxima a la Ciudad de México y de Tequesquitengo, que se encuentra a menos de treinta minutos.

Los rápidos aquí van de nivel I a IV, lo que quiere decir que también son aptos para principiantes en compañía de guías certificados. De hecho, antes de los descensos, los guías imparten una breve capacitación, y es que en estos descensos es muy importante el trabajo en equipo, la concentración y no desestimar todas las medidas de seguridad.

En el pequeño poblado de Amacuzac hay varias compañías de deportes extremos y aventura que ofrecen los servicios de rafting, y que te proveen las balsas, remos, cascos y salvavidas reglamentarios. Es importante que consideres una muda de ropa y un traje de baño, puedes tener por seguro que después del recorrido tus tenis y todo lo que lleves contigo terminará empapado y enlodado.

La experiencia del descenso inicia generalmente temprano; el recorrido por este río, encañonado entre paredones y barrancas, regala vistas portentosas. La emoción inicia cuando te enfrentas al primer rápido, después vienen tramos más tranquilos, pero repentinamente aparece otro rápido con corrientes extremas y promontorios rocosos que hay que burlar, y le siguen otra docena de rápidos cada vez más extremos. Finalmente, después de dos horas de adrenalina, la aventura termina.

En la zona se puede acampar, e incluso cerca del pueblo hay algunas cabañas rústicas que garantizan una noche idílica con el cielo estrellado como fondo. Ahora que, si prefieres el lujo y la comodidad, en Tequesquitengo hay fabulosos hoteles-haciendas y spas para reponer la energía perdida.

Regálate estas aventuras de sensaciones extremas en estos estupendos parajes de nuestra geografía, puedes tener la certeza de que tu periplo resultará inolvidable.

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