Fin de semana en las playas de Riviera Nayarit

Fin de semana en las playas de Riviera Nayarit

Las playas de Riviera Nayarit lo tienen todo para pasar un fin de semana lleno de relajación y diversión al mismo tiempo.

La franja costera de la Riviera Nayarit, que inicia en Nuevo Vallarta y termina prácticamente en la ensenada de Chacala, es una de las más bellas del país. La hermosura de su mar, su flora y fauna, las plácidas playas de arena fina, sus lagunas y ríos, la excelente gastronomía, su infraestructura turística y la sonrisa de su gente, son tomarse un par de días en este paraíso terrenal.

Aquí te dejamos algunas sugerencias para que disfrutes de un fin de semana en las encantadoras playas de la Riviera Nayarit. Sigue esta ruta para que no pierdas detalle alguno de sus majestuosos escenarios, que se convertirán en uno de tus destinos favoritos para escapadas playeras.

Las playas de Riviera Nayarit desde Nuevo Vallarta

Al sur del estado de Nayarit, colindando con Jalisco, se encuentra Nuevo Vallarta. El lugar cuenta con una estupenda infraestructura hotelera y restaurantera, y es un buen lugar para iniciar el recorrido por las playas de la Riviera.

Con rumbo norte, el primer poblado que aparece en el escenario es Bucerías, famoso por su gastronomía. En sus numerosos restaurantes podrás corroborar si esta distinción es merecida; seguramente los tacos de marlín, las empanadas de camarón, la cazuela de mariscos y el pescado zarandeado asado a las brasas con leña de mangle te convencerán. Esta cita culinaria es la mejor de las bienvenidas a la Riviera Nayarit.

Sobre la ruta vendrán primero Destiladeras, El Anclote y Punta Mita, todos con magníficas playas y paisajes hermosos. Frente a ellas, las Islas Marietas son un buen pretexto para embarcarte en un catamarán, conocer sus playas repletas de pájaros bobos de patas azules, y sumergirte en sus profundidades marinas.

Continuando, llegarás al pequeño pueblo de Sayulita, rodeado por exuberante vegetación. Este poblado de limpios callejones empedrados, coloridas viviendas e idílicas ramadas en la playa, es el lugar ideal para el descanso y las actividades playeras. Con el tiempo suficiente, vale la pena acceder a lo alto de sus colinas aledañas para tener la mejor panorámica del pueblo y sus alrededores.

No podrás perderte los restaurantes playeros de Sayulita, que ofrecen deliciosas conchas rellenas de camarón, caracoles de mar, pulpo y callos, tacos de jaiba, tostadas de cebiche, y por supuesto las célebres langostas a la parrilla y jaibas oaxaqueñas.

San Francisco, Lo de Marcos y Rincón de Guayabitos

A sólo unas decenas de kilómetros de Sayulita se encuentra la seductora playa de San Francisco, que además de sus litorales idílicos y de su selva virgen, cuenta con algunas ramadas y restaurantes que suelen varilladas, que son exquisitas parrilladas frente al mar. No dejes de probar las de robalo y huachinango con salsa de achiote, los camarones bañados con salsa de coco y mango, los taquitos de jaiba, los callitos de hacha y las empanadas de camarón.

Los caminos que recorren la playa y que llevan a la selva, permiten encontrarse con mapaches, tejones y aves de todos tamaños y colores. Muy cerca, Lo de Marcos es otra playa encantadora, solitaria y salvaje, perfecta para quienes buscan pasar un tiempo a solas.

Y todavía un poco más al norte, Rincón de Guayabitos es una ensenada ideal para los menores y para quienes disfrutan de las playas con oleajes tranquilos. La zona cuenta con elegantes hoteles y todo lo necesario para distintas actividades acuáticas.

Un paseo por la Sierra Madre

Ya sea desde Nuevo Vallarta o desde Rincón de Guayabitos, se pueden contratar expediciones de aventura con las agencias locales. Una de las más solicitadas es la que lleva hacia la Sierra Madre a bordo de vehículos todo terreno, con la compañía de guías biólogos expertos.

En la primera parte de la excursión se cruza el Valle de Banderas, donde se pueden ver extensas plantaciones de mangos, papayas, piñas y tabaco. En el trayecto van apareciendo armadillos, tejones, murciélagos y aves silvestres. Después de una hora se llega al pequeño pueblo de San José del Valle, un típico pueblo de la región con casas de madera, una pequeña plaza central con su quiosco, y aroma a leña encendida.

A partir de este poblado la excursión continúa a pie, pues aquí inicia el bosque semi-tropical y empiezan a aparecer exóticos árboles como el capomo y el papelillo, que por cierto tienen propiedades curativas. Conforme se avanza hacia el interior de la selva, llaman la atención unas pequeñas palmas que crecen arriba de los árboles conocidas como bromelias, en ellas viven insectos como las mantis religiosas.

En estos confines tropicales, los enormes nidos de termitas son los encargados de acabar con los árboles muertos y los troncos caídos, gracias a ellas el bosque permanece impecable. Otro insecto que llama la atención por su aspecto y porque es muy numeroso en la zona, es la araña lobo, que a pesar de lo que su nombre indica, es completamente inofensiva. No dejes de subir hasta las partes altas de las colinas para obtener estupendas postales de la sierra y de los litorales marinos a lo lejos.

En fin, el corredor turístico de la Riviera Nayarit ofrece algunas de las mejores playas del país, acompañadas de una excelente gastronomía y de servicios turísticos de primer nivel. La región ha crecido de manera sorprendente en los últimos años, sin embargo, sus lugares naturales permanecen en magnífico estado de conservación, lo que hace de los paseos de aventura toda una experiencia, acompañada del lujo y la comodidad que ofrecen los grandes desarrollos turísticos.

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