El Pueblo Mágico de Teúl de González Ortega

El Pueblo Mágico de Teúl de González Ortega

En el estado de Zacatecas, el Pueblo Mágico de Teúl de González Ortega guarda sus encantos pintorescos de épocas porfirianas.

Su serenidad de otros tiempos se distingue en sus cantinas, mezcalerías y restaurantes, porque en Teúl la gastronomía está llena de delicias.

Para llegar a Teúl, la mejor opción es hacerlo desde la ciudad de Guadalajara; el Pueblo Mágico se encuentra a 114 kilómetros, en dirección a Tlaltenango. Los impecables callejones y plazas, fachadas aristocráticas, templos elegantes y costumbres arraigadas, hacen de tu visita a este lugar una verdadera experiencia.

Teúl de González Ortega

Las visitas en Teúl inician en la Plaza de Armas, que tiene todo el encanto de las plazas coloniales con explanadas amplias, andadores ajardinados y arboledas que regalan frescas sombras todo el día. Al centro, un elegante quiosco porfiriano con farolas le da un toque distinguido y refinado.

A un costado de la plaza, entre  casonas de amplios portones y gárgolas de cantera, llaman la atención algunas cantinas donde parece que el tiempo se detuvo. Al entrar a ellas, sorprende que todavía se conserven intactas las viejas estanterías, la caja registradora aún de manivela, las tradicionales escupideras, el orinal en un rincón discreto y las mesas y sillas de madera originales. Al otro lado de la plaza están los clásicos Portales Trinidad Cervantes, donde hay un poco de todo: frutas y verduras, licores, artesanías, juguetes, ropa y todas esas cosas que uno no se da cuenta que necesita hasta que las tiene enfrente.

A un par de calles está la Plaza de Abajo, donde se llevan a cabo todas las ceremonias cívicas y gran parte de las festividades y espectáculos callejeros de Teúl. Aquí, los bailes al son de las bandas tradicionales de la localidad son todo un espectáculo. Muy cerca, la presidencia Municipal destaca porque ocupa una hermosa casona antigua con un bello patio andaluz al centro.

Pero posiblemente el edificio más emblemático de Teúl es el Templo de San Juan Bautista, que data del siglo XVIII, y cuenta con detalles barrocos en la fachada, un campanario y un arco con columnas a la entrada, que redondean un conjunto espectacular. También el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe es una joya arquitectónica delicada.

Y otro rincón que no se puede omitir es el Callejón de las Trompadas, que es una estrecha calle con casonas fascinantes muy bien cuidadas, que antiguamente era  el lugar donde los teulenses arreglaban sus diferencias… ¡a golpes!

Una fiesta gastronómica

Teúl se destaca por su espléndida gastronomía y sus productos regionales. Para empezar el festín, hay que acercarse a una de las pequeñas fondas del centro donde podrás degustar las gorditas rellenas de requesón, o la sopa de huachal, o el delicioso mole de pollo con nopales. También hay algunas casas particulares que ofrecen sus secretos gastronómicos; en la Calle México, por ejemplo, podrás saborear ricos frijoles de la olla, chilaquiles zacatecanos, pipián con pollo y atoles de maíz blanco, todo acompañado de tortillas hechas a mano.

Sobre la carretera que llega a Teúl, hay locales populares que ofrecen deliciosos chamorros adobados al vapor; la carne se deshace antes de llegar a la boca, es una experiencia casi celestial. Y en los restaurantes más formales, podrás deleitarte con platillos típicamente teulenses: tortas de huachal, albóndigas a la hierbabuena, o carnes en su jugo. Por otro lado, en los puestos callejeros tendrás que sucumbir ante las gorditas de horno cocinadas en hoja de roble, las tacazotas (gorditas de maíz tierno), y los famosos pirulís, el dulce típico de Teúl.

Para cerrar con broche de oro, tendrás que acercarte a las mezcalerías que irás descubriendo en tus recorridos por el pueblo. En ellas podrás conocer el proceso de la elaboración de este licor y participar en los rituales de degustación. No olvides llevarte al final alguna botella a escoger entre las cremas de mezcal de coco, café, piñón, frambuesa, guayaba, entre otros sabores.

En los alrededores del Pueblo Mágico

Teúl está rodeado de presas y, si hay que escoger, la presa Manuel Caloca se roba los reflectores. El lago se encuentra rodeado por bellos cerros boscosos, y desde los embarcaderos los pescadores ofrecen paseos en sus lanchas, con el objetivo de pescar lobinas y mojarras que puedes cocinar después en los asadores del parque, o incluso en casa de los pescadores.

Este Pueblo Mágico zacatecano tiene todo para enamorar al viajero más exigente, sobre todo si gustas de las artes culinarias. En tu próximo viaje a Guadalajara, no dudes regalarte este paseo por lo más sofisticado del estado de Zacatecas.

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