Zona arqueológica de Xochicalco: un viaje a las estrellas

ZOna arqueológica de Xochicalco: un viaje a las estrellas

La zona arqueológica de Xochicalco ha sorprendido al mundo por ser la muestra del gran avance astronómico que poseían nuestros antepasados.

En el estado de Morelos, muy cerca de su capital Cuernavaca, se encuentra la milenaria ciudad prehispánica de Xochicalco, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Esta urbe, con una ubicación privilegiada en la parte alta de un gran cerro, tuvo su época de apogeo entre el 650 y 900 d.C.

Xochicalco se caracterizó por la importancia que le dio a la observación celeste, que sirvió para elegir desde la ubicación y orientación de sus principales edificios, así como en la cosmovisión de sus habitantes, quienes incorporaron el movimiento de los astros en su quehacer cotidiano y en cada una de sus decisiones importantes.

La Cueva Astronómica de Xochicalco es una gruta natural acondicionada con mampostería, que cuenta con una chimenea de más de 8 metros de tiro. Se trata de una de las obras prehispánicas más enigmáticas y sorprendentes, en ella se pueden registrar puntualmente los días del paso cenital del sol. La experiencia de observar en el interior de la cueva el gran torrente de luz solar que penetra por el tiro, es espectacular.

Xochicalco guarda evidencias que demuestran la importancia que tuvo para nuestros antepasados la observación de la naturaleza, concretamente de los astros, para construir sus conceptos espacio-temporales. Esta meticulosa cuenta del tiempo resultó fundamental para el buen funcionamiento de la sociedad, y para constituirse en una de las sociedades más avanzadas de su tiempo.

Zona arqueológica de Xochicalco: Pirámide de las Serpientes Emplumadas

Se trata sin duda de una de las estructuras más llamativas de la ciudad, sus tableros y taludes ostentan representaciones y personajes relacionados con el tiempo. Uno de sus glifos más representativos es su famoso fuego nuevo, que conmemora el ciclo de los 52 años solares. En la parte frontal del edificio destaca un calendario, del cual sale una mano jalando con una cuerda otra figura calendárica. No menos interesantes son las piedras labradas con representaciones de animales y cuentas calendáricas, que muestran algunos de los ajustes realizados hace varios siglos por los astrónomos xochicalcas.

La Acrópolis y la Cancha del juego de Pelota Sur

La Acrópolis fue el lugar de residencia de la élite xochicalca, y se encuentra alineada en una posición norte-sur con el cráter del Popocatépetl. Exactamente en este punto, las madrugadas del 15 de mayo y el 29 de julio, el sol parece surgir del cráter del volcán; no es coincidencia, pues estos son justo los días en que el sol no hace sombra, es decir, cuando la sombra de los objetos al medio día coincide con la base de los mismos.

Además de estas sofisticadas referencias astronómicas-geográficas, la Acrópolis alberga la escultura más emblemática de la ciudad: el Seño Rojo. Este enigmático personaje se encuentra tallado en una piedra pintada de rojo; en la parte alta de la escultura se encuentra un anillo ornamentado que representa un disco solar muy similar al que se encuentra en la Pirámide de las Serpientes Emplumadas. A un costado, se localiza el Templo de las Estelas, donde originalmente se ubicaban las tres estelas relacionadas con Quetzalcóatl, y que actualmente se encuentran en el Museo de Antropología de la Ciudad de México.

La Cancha del Juego de Pelota Sur es otra de las estructuras interesantes de la ciudad. En sus muros laterales se encuentran empotrados los característicos anillos de piedra, y en los días de equinoccio el sol se coloca justo al centro de éstos. En esta zona también hay un conjunto habitacional conocido como el Palacio, que presumiblemente era el lugar de residencia de los nobles.

El Conjunto Este, la Plaza de la Estela de los Dos Glifos y la Cueva Astronómica

En el Conjunto Este se encuentra el Juego de Pelota Este, la Rampa de los Animales integrada por 255 losas con representaciones de animales, y el Conjunto Central. En este último se halla un hermoso altar policromado, un temascal, y una cisterna que almacenaba el agua de lluvia, que después era distribuida por toda la ciudad a través de un avanzado sistema de drenaje.

La Plaza de la Estela de los Dos Glifos es un observatorio horizontal que en su parte central presenta una estela grabada. Esta estructura piramidal funcionaba como un calibrador del año solar; el día del equinoccio, el sol sale precisamente por el centro de esta pirámide.

La Cueva Astronómica es el observatorio más icónico de Xochicalco. Además del misterioso evento que significa la penetración de los rayos solares en su interior, que sólo ocurre del 29 de abril hasta el 13 de agosto, es emocionante estar justo en el lugar donde los sabios astrónomos xochicalcas determinaban con precisión la duración del año solar, observaban la luna en el cenit y predecían los eclipses.

La ciudad nos habla de la armonía de sus habitantes con el firmamento, y de cómo sus asociaciones del aparente movimiento del sol y de las estrellas influyeron en su arte y su espléndida arquitectura, además por supuesto de sus conceptos y significados de la vida y la muerte.

El Museo del Sitio de Xochicalco fue el primer museo ecológico del mundo, en sus salas podrás descubrir mucho más de esta enigmática cultura, que erigió esta ciudad justo a la caída de Teotihuacán. El espectáculo de luz y sonido es también imperdible.

En fin, Xochicalco está a poco menos de 40 kilómetros de la ciudad de Cuernavaca, así que, en tu próximo viaje a esta ciudad, no dudes en visitar este fantástico destino, verás que la experiencia resultará inolvidable.

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