Las Barrancas del Cobre en tren: crónica de portentos naturales

Las Barrancas del Cobre en tren: crónica de portentos naturales

Recorrer las Barrancas del Cobre en tren es una experiencia que todo el que se precie de ser mexicano debe tener al menos una vez en la vida.

En el estado de Chihuahua, las Barrancas del Cobre en la Sierra Tarahumara regalan los paisajes más sorprendentes y majestuosos de este país. En estos confines serranos habitan los legendarios tarahumaras o rarámuris, como ellos mismos se identifican; hombres de los pies ligeros, los que siempre caminan viniendo de lejos con sus tambores en la espalda, que todavía viven en las cuevas de los ancestros; ellos son los centinelas sigilosos de esta maravilla natural que al viajero más curtido.

Una de las mejores maneras de acercarse a este portento natural es con el tren Chepe, que sale todos los días ya sea de la ciudad de Chihuahua, o en sentido contrario desde la ciudad de Los Mochis, en la costa del estado de Sinaloa. La sola existencia de este ferrocarril que cruza los confines más agrestes de la Sierra Tarahumara es un milagro, un logro excepcional de la ingeniería.

Durante el trayecto, el tren regala las postales más impresionantes de la sierra, y se va deteniendo en los poblados y las zonas más atractivas. Como las llegadas y las salidas son todos los días a la misma hora, es sencillo planear un itinerario más o menos puntual para conocer los lugares más emblemáticos de las Barrancas del Cobre, donde los imponentes cerros se visten de colores cobrizos durante los atardeceres.

Te dejamos aquí algunas sugerencias para que puedas atisbar algunas de las bellezas más interesantes de esta región chihuahuense.

Desde la ciudad de Chihuahua

Aunque el recorrido puede hacerse en cualquier dirección, te sugerimos que salgas por la ciudad de Chihuahua para que puedas regalarte al final del paseo la llegada al Mar de Cortés.

Es importante que consideres hospedarte en la ciudad de Chihuahua, ya que el tren sale a las seis de la mañana, siempre puntualmente, y hay que estar en la estación por lo menos con una hora de anticipación. A las 8:30 de la mañana, el tren llega a Ciudad Cuauhtémoc, donde es muy recomendable bajarse y pasar todo un día para conocer el lugar.

Quizá lo más interesante de este lugar es la población menonita que habita en sus alrededores. Existe un tour conocido como la Ruta de los Menonitas que se hace a bordo de un pequeño turibús local, que te lleva por las rancherías y queserías de la zona.

En esta excursión podrás conocer a detalle cómo vive este pueblo, que llegó a nuestro país a partir de los años veinte del siglo pasado; se trata de gente trabajadora y disciplinada que tuvo sus orígenes en Zurich, Suiza, allá por el año 1525. Son seguidores de las creencias de Menno Simons, un líder pacifista del movimiento anabaptista durante la Reforma Protestante.

La mayoría de la población se ocupa de las labores agrícolas, y son particularmente conocidos por sus soberbios quesos, que podrás degustar y comprar en tu visita. La gente aquí vive sin electricidad, sin prácticamente vehículos de motor; sus casas y granjas son de tipo victoriano del siglo XIX, y utilizan indumentarias que recuerdan a los granjeros de la Europa de hace trescientos años. Sin duda se trata de una visita muy gratificante y enriquecedora.

Al día siguiente, puntualmente a las 8:30 de la mañana, es el momento de tomar el tren con rumbo a Creel, donde llegarás un par de horas después. A este lugar tendrás que dedicarle por lo menos un par de días, y es que aquí hay mucho que ver.

No podrás omitir la visita del Valle de San Ignacio, con sus espectaculares formaciones pétreas, su hermosa misión jesuita y las cuevas ancestrales de los tarahumaras. El bello lago de Arareko rodeado de pinos, la magnífica cascada de Cusárare con su pueblo tarahumara, y las aguas termales de Recowata que se encuentran en una barranca, te quitarán el aliento.

Atravesando las Barrancas del Cobre en tren

Para continuar tu viaje siempre con dirección hacia Los Mochis, tendrás que tomar tu tren en la estación a las 11:20 de la mañana; dos horas después habrás llegado al Divisadero, desde donde se tienen las mejores vistas de las Barrancas del Cobre.

Aquí existen algunos hoteles estupendos, que se hallan justo en los desfiladeros que miran hacia las majestuosas barrancas. En Divisadero, puedes pasar momentos de excepción en el Parque de Aventura Barrancas del Cobre; aquí hay un teleférico que cruza la barranca, fantásticas tirolesas que regalan sensaciones extremas a cientos de metros de altura, y senderos a través de las barrancas que puedes recorrer en bicicleta o a pie.

Al día siguiente, a la 1: 20 de la tarde tienes que estar en la estación de Divisadero para tomar el tren. A partir de aquí inicia la parte más memorable del trayecto: sensacionales puentes y túneles que cruzan las barrancas, soberbias cascadas y ríos a lo lejos, y las serranías más abruptas y grandiosas de la Sierra Tarahumara.

Tu siguiente parada será en la estación de Bauichivo, una hora y media después de haber salido de Divisadero. En este lugar, que merece por lo menos un par de días de estancia, podrás conocer la hermosa misión de Cerocahui que está en el pequeño poblado del mismo nombre. Aquí encontrarás los caminos que te llevan hasta la Mesa de Arturo, desde donde se tienen las mejores panorámicas de la esplendorosa Barranca de Urique.

Desde este punto podrás contactar las camionetas que bajan la barranca, de casi 1 800 metros de altura, hasta llegar al bello pueblo minero de Urique, que se quedó congelado en el tiempo. El poblado es como esos lugares del lejano oeste, con sus casas de madera de dos pisos, su plaza con algunos niños, su tienda de toda la vida, su pequeña iglesia victoriana, y sus ricas leyendas de tiempos mejores.

Antes de que caiga la noche, y para disfrutar de las vistas que regala el trayecto, es recomendable regresar a Cerocahui, que tiene un par de hermosos hoteles boutique ideales para una pernocta placentera.

El Fuerte en Sinaloa y la llegada a Los Mochis

Finalmente, tendrás que tomar tu tren en la estación de Bauichivo a las 2: 40 de la tarde; en el trayecto verás las alucinantes panorámicas de Témoris, una antigua mina que es de las zonas más atractivas de la sierra. A las 6:00 de la tarde habrás llegado al hermoso pueblo minero de El Fuerte, recientemente nombrado Pueblo Mágico.

Aquí no hay que perderse los paseos por la bella plaza central, con sus elegantes arcadas y portales coloniales. Muy cerca, resulta recomendable visitar las comunidades indígenas yoremes, para presenciar su icónica danza del venado y adquirir alguno de sus estupendos trabajos de cerámica.

Tú salida del Fuerte hacia Los Mochis será a las 6:00 de la tarde del día siguiente, y el tren llegará a esta ciudad sinaloense exactamente tres horas después. Será el momento de dormir, para al día siguiente volar a casa.

Regálate este mágico viaje en tren por las Barrancas del Cobre, puedes tener la certeza de que habrás conocido una de las regiones más imponentes y hermosas de nuestro país.

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