La Ruta del Cacao en Tabasco, una caricia para los sentidos

La Ruta del Cacao en Tabasco, una caricia para los sentidos

La Ruta del Cacao en Tabasco recorre las plantaciones cacaoteras más importantes del país, e incluye parte del exótico Mundo Maya.

En tiempos prehispánicos, el cacao era una bebida sagrada que se consumía en rituales religiosos, y un elixir indispensable en las mesas de los altos dignatarios mesoamericanos. En la región de La Chontalpa, en el estado de Tabasco, todavía es posible conocer el proceso del cultivo del cacao y la elaboración del chocolate artesanal, en las casas y en las haciendas cacaoteras escondidas dentro de la selva.

La Ruta del Cacao que hoy te proponemos incluye la zona arqueológica maya de Comalcalco, que fue el primer antecedente que se tiene de la elaboración del chocolate en la región, así como hermosas fincas cacaoteras donde las degustaciones son la cereza del pastel.

La Zona Arqueológica de Comalcalco

Para llegar a Comalcalco desde la capital de Villahermosa, se requieren de apenas unos 70 kilómetros; la zona arqueológica se encuentra a dos kilómetros del centro de la ciudad de San Isidro Comalcalco.

Esta necrópolis tuvo su periodo de mayor desarrollo entre los siglos VII y XIX. Su nombre significa “lugar de los comales”, es el sitio más occidental donde llegó la cultura maya, y sus pirámides, acrópolis, templos y edificaciones fueron levantados con ladrillos de adobe cocido y estuco de concha de ostión. Esta peculiaridad se debe a que, en esta región a diferencia de otros lugares del Mundo Maya, no hay rocas o piedras calizas.

En las más de 70 hectáreas que abarca esta antigua ciudad se encuentran diversos edificios dedicados al culto, la administración y residencias habitacionales. En la zona se distinguen tres grupos arquitectónicos muy bien definidos: la Plaza Norte, la Gran Acrópolis y la Acrópolis del Este.

En la Plaza Norte destacan cuatro templos bellamente decorados con figuras de estuco. En la Gran Acrópolis sobresale un enorme basamento con patios, terrazas, tumbas y templos; pero sin duda lo más impactante de este conjunto es el Palacio, que se encuentra al centro. Sus muros, galerías, pilastras, vestíbulos y altares todavía se yerguen inmaculados, como desafiando al tiempo.

También en la Gran Acrópolis son imperdibles la Tumba de los Estucos o de los Nueve Señores de la Noche, el Templo VI con su mascarón dedicado al Dios Solar, y el Templo de las Figuras Sedentes que tiene un enigmático altar. La Acrópolis del Este es una versión un poco más pequeña de la Gran Acrópolis, también relacionada con los cuatro puntos cardinales.

Hace sólo algunos años fue descubierto en la zona el primer cementerio maya conocido hasta ahora, con más de 100 entierros que datan de hace más de mil años. Aquí también se encuentra el “Ladrillo de Comalcalco”, una inscripción que anuncia la profecía del fin de una era del calendario maya: la mítica fecha del 21 de diciembre del 2012.

Es recomendable visitar el Museo del Sitio, donde podrás acercarte a las deidades de los mayas como Chak (Dios de la Lluvia), Kisin (Dios de la Muerte), e Ixchel (Diosa de la Luna), entre otros. No menos interesantes son los ladrillos grabados con representaciones humanas, animales y seres fantásticos, así como el texto epigráfico maya más largo encontrado hasta la fecha en Tabasco.

Por último, en el museo también podrás ver documentos y vestigios de los antecedentes agrícolas de Comalcalco, que desde hace más de mil años se especializa en la producción del cacao, y que hoy todavía es un importante productor comercial de la región. De hecho, este municipio es el principal productor de cacao de nuestro país.

Haciendas y fincas de la Ruta del Cacao en Tabasco

En esta región de La Chontalpa, muy cerca de la zona arqueológica e incluso en el centro de la ciudad de San Isidro de Comalcalco, podrás encontrarte con idílicas haciendas y fincas cacaoteras.

La Hacienda de La Luz, en la calle Leandro Rovirosa Wade del centro de la ciudad, también conocida como la Hacienda Wolter, es una finca que se erigió como plantación azucarera en el siglo XIX, pero a finales de los años treinta del siglo XX fue convertida en una de las primeras fincas cacaoteras de la región, por el alemán Otto Wolter Hayder.

En esta bella propiedad de vegetación tropical y aromas exquisitos, podrás conocer paso a paso la historia y el proceso de transformación de la planta del cacao, a través de un recorrido guiado.

Todo inicia cuando se fermentan los granos aún verdes, después se lavan y se tuestan para finalmente quitarles la cascara. En la fábrica de chocolate, que es una molienda antigua, se muelen los granos hasta convertirse en una cremosa pasta, que después se mezcla con azúcar y canela para terminar en moldes que le dan su forma definitiva.

En su Museo del Cacao y el Chocolate, que es único en nuestro país, se pueden conocer los orígenes del cacao y sus variedades, así como todo lo que está alrededor del fabuloso mundo del chocolate. Desde luego, las degustaciones al final del recorrido son una delicia.

Muy cerca, la Hacienda Jesús María inició su producción cacaotera en 1910. Actualmente la finca cuenta con una fábrica de chocolate, la casa grande y plantaciones de pimenta, cacao, achiote, plátano, naranja y guanábana. En el interior de la casa grande hay muebles de época, incluso con algunos maniquíes vestidos a la antigua usanza.

Para descubrir cómo se elabora un refrescante pozol o un espumoso chocolate caliente de manera artesanal, sólo hace falta pasearse por las plantaciones de cacao de la propiedad. Los aromas y el crujir de los leños te llevarán al fogón, donde se tuesta el cacao en los comales de barro, y entonces será momento de degustar un rico chocolate que aquí acompañan con dulces de fruta.

Antes de irte, tendrás que acercarte a la tienda del lugar y escoger entre una variedad de más de 200 chocolates y confituras, algunas con bellas formas prehispánicas. La elección no será sencilla, pero no puedes irte a casa sin algunos de los mejores chocolates de nuestro país.

La Finca Cholula tiene la particularidad de utilizar procesos orgánicos en su agricultura. Sus plantaciones conocidas como “La Casa de la Naturaleza” tienen una gran variedad de plantas exóticas y animales de la selva; durante los recorridos se pueden ver a los monos saraguatos balanceándose por las ramas. En sus jardines, hay palapas donde se puede degustar el mejor chocolate y algunos platillos regionales, también muy competitivos.

Regálate este dulce viaje al corazón de La Chontalpa en el estado de Tabasco, y déjate seducir por la exuberancia tropical y los aromas del chocolate.

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