La Ciudad Fortificada de Campeche, evocaciones de piratas y filibusteros

La Ciudad Fortificada de Campeche, evocaciones de piratas y filibusteros

Durante la Nueva España, la Ciudad Fortificada de Campeche fue el blanco de miles de bárbaros que llegaban del mar a saquear las riquezas del territorio.

Durante la Colonia, Campeche fue el blanco preferido de piratas y filibusteros. A partir del siglo XVI y hasta el XVIII, la ciudad se fue poblando de murallas y puertas infranqueables. La Nueva España se estaba enfrentando principalmente a dos de los países y armadas más poderosos del mundo: Francia e Inglaterra.

En estas épocas el Atlántico era surcado por cientos de galeones españoles y portugueses repletos de oro, plata, maderas exóticas, palo de tinte, plumas de aves, algodón, cera, piedras preciosas y muchas otras mercancías, por supuesto muy cotizadas en el viejo continente.

España y Portugal se habían beneficiado con el famoso Tratado de Tordesillas (1494), un documento pontificio que les daba la exclusividad del usufructo y dominio del continente. Pero, como era de esperarse, tanto franceses como ingleses e incluso otras potencias europeas, no quedaron conformes con la decisión papal. Poco tardaron estos países en proyectar estrategias brutales para apoderarse de una parte del botín de las Américas.

Piratas, filibusteros y bucaneros, fueron los encargados de llevar a cabo este pillaje en ultramar. Los navíos piratas esperaban pacientemente para interceptar los galeones españoles y, no conformes con esto, también asaltaban y desfalcaban los puertos de la Nueva España, como Campeche. Los piratas rendían puntualmente cuentas a su rey y eran retribuidos con un jugoso porcentaje del botín entregado. Muchos de ellos llegaron cargos importantes en la nobleza de sus países.

Los corsarios, por ejemplo, detentaban las famosas “Patentes de Corso” (permisos para atacar embarcaciones y poblaciones de países enemigos) que les eran entregadas por la Corona, y les daba la plena autoridad para ejercer la rapiña y el atraco en los territorios españoles de América.

La Ciudad Fortificada de Campeche

La ciudad de Campeche, en el siglo XVIII, era una de las urbes más protegidas del continente. La gran muralla que la rodea fue terminada de construir en 1704. Entre tanto, se fueron erigiendo simultáneamente sus fuertes para minimizar los ataques de piratas y corsarios, entre los que figuraban personajes como Francis Drake, Walter Raleigh, Henry Morgan, Rock Brasiliano, Lorencillo, Diego “El Mulato” y Kornelius Jols “Pie de Palo”, entre muchos otros.

Hoy, es una delicia acercarse a estas historias de ultramar. En los museos de la ciudad se pueden descubrir réplicas de embarcaciones de época, cañones y armamento, documentos e indumentarias, además de cientos de historias y leyendas sobre estos personajes. En una época donde el despojo se daba por todos los frentes, simplemente los piratas eran un contrapeso del nefasto pillaje de América.

La vetusta muralla de Campeche cuenta con varias puertas de acceso. La Puerta del Mar es la puerta mexicana al mundo del Caribe, y es donde se puede iniciar el recorrido de las maravillosas joyas de arquitectura militar colonial que ostenta la ciudad.

Junto a la puerta, se yergue el Baluarte de Nuestra Señora de la Soledad que, construido en 1690, es el más grande de todo el sistema defensivo. Se le dio este nombre porque es la patrona de los marinos. El lugar ofrece espléndidas vistas del mar y de la ciudad, y alberga el Museo de la Estelas Doctor Román Piña Chan, donde se pueden admirar estupendas estelas mayas encontradas en la entidad.

Los Baluartes de Santiago, de San Pedro y de San Francisco

El Baluarte de Santiago se terminó de construir en 1704, y en él se encuentra el fabuloso Jardín Botánico Didáctico donde se pueden descubrir más de 200 especies vegetales, entre ellas el árbol de Balché, con la que se elaboraba una bebida purificadora de los mayas, la cual, decían, hacía trascender el espíritu.

El Baluarte de San Pedro se erigió en 1702, y en su parte superior se encuentra las dos llaves del cielo y la tiara papal, símbolos de que este edificio le fue dedicado al Papa. En su momento, aquí estaba el tribunal de la Santa Inquisición. Hoy, afortunadamente, alberga el pacífico y tolerante Módulo de Información Turística, donde se puede encontrar literatura sobre las fortificaciones de Campeche, así como guías certificados que te pueden acompañar a conocer la ciudad.

El Baluarte de San Francisco, construido a finales del siglo XVII, hoy está dividido en dos, ya que el tranvía cruza justo por aquí. El lugar ofrece vistas espectaculares del océano y de la ciudad, y alberga el Foro de exposición de la piratería.

La Puerta de Tierra, los baluartes y los fuertes

La Puerta de Tierra es uno de los principales símbolos de la ciudad, construida en 1732, todavía conserva intacto un de los tramos originales de la muralla colonial. El muro está antecedido por un amplio foso defensivo, y también destaca el enorme cañón de bronce hecho en Francia frente a la puerta.

Aquí, por las noches, es imperdible el espectáculo de luz y sonido en el que se reviven pasajes históricos de la ciudad. Si se sube por el acceso lateral, se puede realizar un recorrido hasta el Baluarte de San Juan, que es uno de los más bellos de la ciudad.

El Baluarte de Santa Rosa tiene grabado en el dintel de su puerta el nombre de Santa Rosa de Lima y la figura de la Virgen María, cuenta con un pequeño patio interior y funciona como una sala de exposiciones temporales donde siempre hay algo interesante que ver.

El Baluarte de San Carlos fue el primero en construirse justo en el flanco más vulnerable de la ciudad, pegado al mar, por donde solían llegar los visitantes más indeseables de la época. De hecho, su construcción inició a raíz del ataque del pirata William Parker, en un momento en que las defensas del puerto eran insuficientes, probando saqueos y daños desastrosos.

Fue en este momento que se trazó el plan maestro de defensa de la ciudad: ocho baluartes unidos por una muralla de dos metros de espesor y ocho de altura, además de tres puertas que comunicaban la ciudad con el mar, la tierra firme y el barrio cercano de Guadalupe. Pero además de los baluartes y la imponente muralla, la ciudad fue protegida por algunos fuertes que se erigieron en los alrededores de la zona urbana.

El Fuerte de San José el Alto fue levantado en 1762, todavía se conserva en muy buen estado y es visitable; su exhibición de barcos piratas y armas de época es fabulosa. Finalmente, el Fuerte de San Miguel, un poco más retirado del centro histórico de la ciudad, alberga el espléndido Museo Regional de Campeche donde el visitante se puede deleitar con un acervo monumental de piezas prehispánicas y coloniales.

También son imperdibles sus maravillosas playas de arena blanca y aguas turquesas, y sus delicias del mar, como el coctel campechano de mariscos, los panuchos rellenos de mariscos y los espectaculares camarones de coco. Campeche es una ciudad que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una de nuestras joyas coloniales más entrañables y tiene mucho que contarle a quien la visita.

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