Turismo en la ciudad de Pachuca, la Bella Airosa

Turismo en la ciudad de Pachuca, la Bella Airosa

Pachuca de Soto, la capital de Hidalgo también conocida como “la Bella Airosa”, es un destino para enamorarse de México.

La capital con sus entornos montañosos y pueblos pintorescos, es un destino seductor de herencias mineras, que todavía conserva un agradable ambiente provinciano. Sus monumentos hablan de historias de bonanza, sus tradiciones de ancestrales reminiscencias, y sus museos de sofisticación y cultura.

Esta importante ciudad minera fue fundada en 1498 por otomíes y nahuas, quienes le dieron el nombre de Pachoacan. Muchos años después llegaron los mineros españoles y después los ingleses, atraídos por los enormes yacimientos de oro y plata de la región. Hoy en muchos edificios de la ciudad es perceptible la influencia inglesa, en la arquitectura sobria y elegante.

Acariciar la Bella Airosa

Pachuca debe ser caminada despacio, pues la mayoría de sus monumentos y edificios más emblemáticos se encuentran en un radio relativamente reducido.

Tu visita puede iniciar en la Plaza Independencia, donde está el monumento más icónico de la ciudad: el Reloj Monumental, inaugurado en 1910 para conmemorar el primer centenario de la Independencia. El Reloj se trata de una torre de más de 40 metros de altura con un bello remate de cobre en su parte más alta; en medio destacan cuatro hermosas esculturas femeninas realizadas en mármol, que representan la Reforma, la Libertad, la Independencia y la Constitución. El mecanismo del reloj fue hecho por el mismo relojero que fabricó el famoso Big Ben de Londres.

A cuatro calles de ahí, en la calle Casasola esquina con Hidalgo, se encuentra el Ex Convento de San Francisco, que es un maravilloso conjunto virreinal. Su fachada principal es de un barroco elegante, en su puerta destaca un vitral con la figura de San Francisco, y su atrio ostenta amplios jardines. Detrás del templo de San Francisco está la Capilla de Nuestra Señora de la Luz, del siglo XVII. Su atrio es pequeño y acogedor, su fachada es sencilla y en su interior descansan cuatro lienzos que en algún momento formaron parte de la serie del vía crucis del templo de San Francisco. En esta misma zona se encuentra la capilla de la Asunción del siglo XVI, que es la edificación más antigua de la ciudad.

En esta misma calle se encuentran otros edificios interesantes. En la Plaza Independencia está el Edificio Bancomer que es una verdadera obra de arte de estilo neoclásico, construida en 1902. De la época porfiriana, la Casa Rule en la Plaza General Anaya, es otra joya arquitectónica. El edificio fue construido por un empresario inglés, dueño de una importante compañía minera de la época. La casona de influencias neoclásicas alberga hoy al Ayuntamiento de Pachuca, y son imperdibles sus vitrales emplomados en la parte alta.

El Teatro de San Francisco en la calle de Salamanca merece especial atención, y es que se trata de un edificio modernista reinaugurado en 1993 que está considerado como uno de los mejores teatros a nivel nacional, y está entre los mejores 7 de Latinoamérica. Su fachada es de cantera con tres arcos de medio punto y bellas esculturas de bronce en los accesos, y mantiene una acústica casi perfecta.

Los museos de Pachuca, toda una tradición

Los museos en Pachuca han sido desde hace décadas un distintivo de la ciudad, aquí la gente necesita de sus referencias históricas y culturales, y disfruta de sus acervos artísticos como en muy pocos lugares de nuestro país.

En el Centro Cultural Hidalgo, dentro del ex convento de San Francisco, se encuentra el Museo Nacional de la Fotografía y la Fototeca Nacional del INAH. El recinto inaugurado en 1984 presenta un panorama completo de la historia de la fotografía en México, en sus salas se pueden encontrar antiguas cámaras fotográficas, películas arcaicas, revelados y técnicas tradicionales de los inicios de la fotografía, daguerrotipos de hace más de cien años, estereoscopios del siglo XIX, y exposiciones de fotógrafos de época que marcaron el devenir de la fotografía en nuestro país.

La Fototeca, en un ala contigua del edifico, conserva el acervo fotográfico más importante de nuestro país; más de 900 mil piezas de diversas colecciones descansan aquí con todas las especificaciones de conservación. El Archivo Casasola fue la primera colección que llegó al recinto, y a partir de entonces las obras se han multiplicado. Hoy, sin duda, aquí se encuentra uno de los patrimonios históricos y artísticos más importantes del país.

Otro museo imperdible es el Museo de Minería, que se halla en una vieja casona que perteneció a una antigua compañía minera. En sus salas se puede descubrir a través de fotografías, objetos, maquinarias, y documentos, la historia de la minería en el estado, actividad que definió en gran medida el carácter y la idiosincrasia del pueblo hidalguense.

Para complementar el tema minero, vale la pena acercarse al Museo de Mineralogía que se encuentra en la calle de Abasolo 600, justo en el edifico de la rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. En este espacio existen más de mil 200 muestras de minerales de la región y de otras partes del mundo, que se empezaron a reunir en el siglo XIX; también se exhiben algunos fósiles encontrados en el estado.

El moderno Parque Cultural Ben Gurion, en la Zona Plateada de Pachuca, es una joya excepcional. El conjunto concentra en más de 26 hectáreas grandes obras arquitectónicas, como el Museo de Arte Contemporáneo, el Conservatorio de Música, un centro de convenciones, un salón de conciertos, el Museo de Ciencia y Tecnología, y un atractivo centro comercial. En la plaza central del parque destaca el “Homenaje a la mujer del mundo”, una enorme losa pictórica que cubre toda la superficie de la plaza que diseñada por el artista hidalguense Byron Gálvez Avilés.

Otros museos interesantes son el Museo Regional de Historia en la calle Casasola esquina con Hidalgo, y el Rehilete Museo del Niño, que cuenta entre otras cosas con un fantástico planetario, un paseo arqueológico y un espacio botánico. Este último es un lugar ideal donde los niños podrán relacionarse con la ciencia, el arte y la naturaleza, mientras juegan y se divierten.

Pachuquilla y el Antiguo Mineral de la Reforma

A 7 kilómetros del centro de Pachuca se encuentra Pachuquilla, que viene siendo puntualmente la antigua Pachuca, y que hoy forma parte de la zona metropolitana de la ciudad. Pachuquilla fue erigida en 1531, aunque alcanzó su aspecto urbano hasta el siglo XVIII. Antaño, aquí se encontraba el Mineral de la Reforma, que en su momento fue uno de los más importantes de la región. En esos tiempos fue cuando aparecieron los primeros edificios civiles y religiosos. Hoy todavía se puede ver la iglesia de La Preciosa Sangre, un tesoro colonial que todavía se yergue en el centro del poblado.

Y no podrás despedirte de Pachuca sin degustar sus delicias gastronómicas. La barbacoa de borrego y de res, los gusanos de maguey, los chinicuiles, los mixiotes, las carnitas, el mole verde, y las gorditas son de excepción, y para acompañar los pulques hidalguenses son espectaculares.

Regálate un fin de semana en la Bella Airosa, y disfruta de sus espectaculares monumentos, de sus sofisticados museos, y de sus delicias gastronómicas.

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