Turismo de aventura en la Sierra Gorda de Querétaro

Turismo de aventura en la Sierra Gorda de Querétaro

La Sierra Gorda de Querétaro es una Reserva de la Biósfera que alberga un gran número de ecosistemas perfectos para la aventura.

Sus bosques de niebla y sus selvas bajas caducifolias son especialmente atractivas, entre su exótica fauna todavía se puede encontrar algún jaguar, que es una especie en peligro de extinción y desafortunadamente cada vez más rara en nuestra geografía. En cuanto al universo vegetal, la región es el hogar de las hermosas magnolias, también en peligro de extinción a pesar de que lleva en nuestro planeta decenas de millones de años.

Pero la Sierra Gorda también son sus espléndidos ríos propicios para los deportes extremos, cuevas y cavernas con espectaculares formaciones pétreas, zonas que esconden fósiles marinos de millones de años, y desde luego las fantásticas misiones franciscanas fundadas en el siglo XVIII que son una joya del arte universal.

Este rincón fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2003. Hoy, te dejamos aquí algunas recomendaciones para que vivas una aventura en algunos de los escenarios más espectaculares de la Sierra Gorda.

Sierra Gorda de Querétaro: la aventura inicia en Jalpan

En el corazón de la Sierra se encuentra el hermoso Pueblo Mágico de Jalpan de Serra, un punto ideal para organizar las expediciones hacia los lugares más interesantes de la zona.

En Jalpan es preciso conocer su Misión de Santiago, fundado por Fray Junípero Serra. La fachada de cantera es de particular belleza, sus decoraciones florales y sus esculturas de santos y símbolos religiosos son exquisitas. Los detalles de águilas son una alusión a los símbolos nacionales.

Otro edifico imperdible es el antiguo Fuerte de Jalpan, que hoy alberga el Museo Histórico de la Sierra Gorda. Muy cerca del pueblo se yergue la zona arqueológica de Tancama, un asentamiento de la cultura Huasteca que también merece una visita. Sus plazas en desnivel y sus pirámides han resguardado durante siglos ricos entierros que han confirmado el importante carácter religioso y ceremonial de este enclave  prehispánico.

En Jalpan la oferta gastronómica tiene lo suyo. Las acamayas (langostinos de río) son una delicia, los zacahuiles huastecos son tamales gigantescos típicos de la región, también excelentes, y la cecina es otra de las joyas culinarias, así como los dulces de leche y los cristalizados.

El Ex Convento de Bucareli y el Río Escalena

Para iniciar la aventura por la sierra, una buena opción es tomar la carretera que va de Jalpan a la ciudad de Querétaro; pasando el pueblo de Pinal de Amoles se encuentra el Ex Convento de Bucareli, obra franciscana del siglo XVIII. Cuando los misioneros llegaron a estas tierras, la región era habitada por los indios chichimecas y jonaces que fueron todo menos amistosos con los misioneros, por lo que los episodios evangelizadores no estuvieron exentos de malos entendidos.

Aunque la fachada del ex convento ha sufrido el implacable paso del tiempo, todavía se adivina un estilo neoclásico exquisito. El templo con sus grandes campanas a lo alto, la pintoresca capilla anexa, su cúpula y el claustro están en mejores condiciones. Pasearse entre estos viejos muros evoca a los antiguos espíritus que todavía habitan entre los sillares de pátinas legendarias, e invita a repensar la epopeya misionera en aquellos tiempos.

El siguiente destino es el espectacular Puente de Dios, en el río Escalena. Para llegar hay que retomar el camino hacia Pinal de Amoles, y continuar por 15 kilómetros con dirección a Jalpan, para encontrar un camino que lleva hasta el Campamento Río Escalena. Este es el lugar ideal para pasar una noche idílica frente al río, en una acogedora cabaña con tan solo los sonidos de naturaleza virgen.

Las expediciones al Puente de Dios inician temprano por la mañana. Se trata de un puente natural de piedra sobre el río, que el tiempo y la erosión han esculpido en estos confines de la sierra. A unos minutos, primero está  el bello Cañón de la Angostura, donde el río Escalena queda encajonado entre enormes paredones que lo van encausando por varios kilómetros.

Durante el camino por los senderos que van bordeando el río, aparecen algunos socavones y túneles que son parte de una pequeña comunidad minera abandonada. Mina Grande terminó de extraer el oro y la plata y, como suele suceder, el lugar es hoy sólo un recuerdo.

El trayecto continúa regalando encantadores escenarios naturales. Pozas de agua azul turquesa rodeadas de tropicales platanares nacen a la orilla del río, mientras puentes de madera lo cruzan y ofrecen postales estupendas. Algunas filtraciones de agua en las paredes han originado pequeñas cascadas, y más adelante saltos de agua más grandes son ideales para refrescarse y descansar un poco. Poco a poco, la vegetación se va tornando más exuberante y colorida.

Después de una caminata de poco más de una hora, se llega finalmente al Puente de Dios. Este capricho de la naturaleza debe ser acariciado con todos los sentidos. Puedes caminar por arriba del arco para tener los mejores panoramas del río y del cañón, o puedes cruzar por el río y refrescarte debajo de los chorros de agua que brotan del techo de la cueva, que es parte de este espectacular fenómeno geológico. Todo el recorrido es una excursión imperdible.

La Cueva del Agua y El Madroño

Desde Jalpan existen otras opciones de aventura, que también llenan todos los requisitos que exigen los aventureros.

La Cueva de Agua es por mucho uno de los sitios naturales más espectaculares de la región; para acercarse a esta belleza natural hay que pasar el pueblo de Landa de Matamoros, y desviarse hacia el norte hasta la comunidad de Valle Verde, ya en los límites con San Luis Potosí. Una vez en esta comunidad, los guías locales te acompañarán a la excursión, y en poco más de media hora estarás en la entrada de la cueva.

Al entrar, la primera sorpresa la dan las cientos de cotorras que salen al unísono de la cueva al percatarse de la visita de los viajeros. Una vez dentro de la caverna, la sensación es indescriptible. La enorme bóveda que asemeja una enorme catedral barroca presume ancestrales estalactitas y estalagmitas. Desde lo alto penetran algunos rayos de luz que permiten observar el fenómeno natural sin ayuda de luz artificial. Al continuar, van apareciendo pequeñas pozas de agua, que son las que le dan el nombre al lugar.

Otra joya natural imperdible de la Sierra Gorda es El Madroño. Para llegar desde Valle Verde, hay que dirigirse 40 kilómetros con rumbo a Xilitla; cuando empieces a notar que aparecen inusuales dunas de tierra roja, habrás llegado a El Madroño. Éste es el yacimiento más importante de restos fósiles en nuestro país, tanto por su abundancia como por su diversidad y excepcional estado de conservación.

Una vez ahí, no tendrás que esperar mucho para encontrarte las primeras piedras con fósiles marinos de hace más de 100 millones de años, prueba inequívoca de que esta región estuvo alguna vez bajo las profundidades del mar. Entre los  especímenes que se pueden ir encontrando, están las rudistas, que es un molusco que existió hace alrededor de 65 millones de años, amonitas, crustáceos y corales.

La Sierra Gorda guarda en sus entrañas fabulosos lugares naturales y joyas arquitectónicas de gran valor, sin duda se trata de una de las regiones más ricas y diversas de nuestro país. Para tus próximas vacaciones, no dudes en visitar este destino que regala fantásticas sorpresas y emociones.

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