Mineral del Chico: Pueblo Mágico en Hidalgo

Mineral del Chico: Pueblo Mágico en Hidalgo

Mineral del Chico: Pueblo Mágico en plena sierra del estado de Hidalgo, rodeado de bosques exuberantes y formaciones rocosas espectaculares.

Este rincón hidalguense, muy cerca de la Ciudad de México, es un destino ideal para quienes disfrutan de la naturaleza, los deportes extremos y las aventuras llenas de adrenalina, de los lugares con una rica historia y vestigios de tiempos remotos, de la exquisita gastronomía mexicana, y de la calidez de un pueblo acogedor.

El Mineral del Chico está enclavado en el maravilloso Parque Nacional El Chico, que ofrece decenas de rutas con miradores de excepción, parajes que quitan el aliento, a interesantes circuitos de tirolesas y puentes colgantes. Hay lugares especialmente atractivos para la práctica del rappel, y zonas acondicionadas para acampar, así como cabañas rústicas para veladas al calor de las chimeneas.

Empezar por la historia

El Mineral del Chico, como otros pueblos de la región, nació por la fiebre del oro y la plata hace más de cuatro siglos; las minas con sus tiros que surcan las entrañas de la sierra, son los vestigios más antiguos de estas tierras.

Tu visita puede iniciar en la mina de San Antonio, muy cerca del pueblo, que inició actividades en 1560 y no dejó de producir metales preciosos durante casi 400 años. Esta mina fue la más importante de su época, y su extensión es inmensa, Para recorrerla conviene contratar a un guía de la zona que te acompañe a descubrir las vetas más escondidas. Durante el trayecto conocerás interesantes leyendas y testimonios, y podrás acercarte a la dura realidad del trabajo minero.

Una vez que salgas de los socavones de San Antonio, puedes dirigirte a la espectacular Peña del Cuervo en lo alto de la montaña, donde tendrás la mejor vista del pueblo, del Parque Nacional El Chico, e incluso de las formaciones rocosas conocidas como Las Monjas a lo lejos.

Mineral del Chico: Pueblo Mágico

El pueblo del Mineral del Chico es cálido y encantador; sus calles empedradas, sus fachadas blancas de tejas rojas, sus viejos paredones de piedra, sus robustos portones de madera, sus bellos faroles de época, y sus íntimas plazas y jardines complementan un lugar ideal para ser caminado lentamente, disfrutando con todos los sentidos.

La bella iglesia de la Purísima Concepción, construida entre los siglos XVII y XIX, merece especial atención; su campanario de dos cuerpos y su amplia cúpula están presentes en todas las postales del mineral. No menos interesante es su reloj monumental, que como dato curioso fue construido en el mismo taller que el Big Ben de Londres. En los alrededores del poblado se alquilan cabañas en medio de espléndidos jardines, donde conejos y hermosos venados cola blanca corren a sus anchas.

También son muy características las cantinas del pueblo, donde se pueden degustar las famosas “tachuelas”, una bebida tradicional de la zona preparada con hierbas silvestres, frutas y alcohol. Cuentan los vecinos que esta bebida es formidable para quitar la cruda y además no deja aliento alcohólico, para conveniencia de muchos.

En el Mineral del Chico hay varios restaurantes donde podrás degustar excelentes platillos de la región: barbacoa de hoyo, huaraches, escamoles, chinicuiles, caldo de hongos, hualumbos (flor de maguey), flor de madroño en tortitas, enchiladas campestres con pimiento morrón, y decenas de delicias exóticas más.

No olvides acompañar tus platos con la cerveza de sabores que se elabora en la región. Y para complementar la experiencia culinaria, muy cerca del pueblo hay una hermosa granja con varios estanques de trucha arcoíris para pescar y preparar a tu gusto.

La naturaleza en toda su majestuosidad

Los entornos naturales de Mineral del Chico se imponen para las excursiones de aventura. A sólo 8 kilómetros del pueblo se encuentra el Parque Ecológico Recreativo Carboneras, que es una zona espléndida con maravillosos miradores.

Aquí puedes optar por volar por las alturas en su circuito de tirolesas que se extiende por más de 1 500 metros, a más de 100 metros de altura. También hay un puente colgante que regala vistas de colección. O bien puedes ponerte a prueba con las cuerdas de equilibrio, con el rappel y la escalada, o simplemente disfrutar del paisaje a bordo de tu bicicleta de montaña o a caballo.

Muy cerca está el cañón de Paraíso Escondido, aquí las caminatas son extremas y se necesitan más de tres horas para completar la ruta. Primero el camino te llevará hasta un mirador que ofrece panoramas que quitan el aliento, y más adelante entrarás a un impactante cañón, donde requerirás del rappel para descender hasta una poza de agua cristalina. Después encontrarás una espléndida cascada por la cual hay que descender, y al finalizar todavía hay que cruzar el bosque por más de una hora para llegar al área de estacionamientos y oficinas de los guías.

La zona conocida como El Contadero también está cargada de adrenalina. El lugar es un laberinto natural incrustado en un cañón al cual conviene acceder con un 4×4, por la dificultad que implican lo caminos de acceso. El cañón regala descensos extremos en un entorno exótico vestido de musgos, árboles, riachuelos, pozas, y cascadas.

En fin, este Pueblo Mágico de Hidalgo lo tiene absolutamente todo. Escápate un fin de semana a este rincón idílico de nuestra geografía; puedes llegar rápidamente desde la Ciudad de México o desde Pachuca, así es que no hay pretexto para visitar el Mineral del Chico.

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