Lugares turísticos de Sinaloa: Del Valle de Río Fuerte al Mar de Cortés

Lugares turísticos de Sinaloa: del Valle de Río Fuerte al Mar de Cortés

Los lugares turísticos de Sinaloa son ricos y variados, su biodiversidad es extraordinaria, sus rincones de gran belleza y su gastronomía excelsa.

En el noroeste sinaloense, entre la Sierra Madre Occidental y el Mar de Cortés, se extienden una región de ricas agroindustrias, joyas coloniales, pueblos mayos y yoremes, petroglifos milenarios en las rocas, estupendas presas para los amantes de la pesca, de ciudades de milagros azucareros como Los Mochis, exóticos oasis urbanos, y playas infinitas en la bahía de Ohuira, que es un santuario natural de vida marina.

Esta ruta de poco más de 100 kilómetros que forma parte del Circuito Ecoturístico Mar de Cortés – Barrancas del Cobre, inicia en el bello y entrañable Pueblo Mágico de El Fuerte, después continua por la ciudad de Los Mochis que es símbolo del esfuerzo y vigor sinaloenses, para finalmente terminar en los idílicos litorales marinos del Mar de Cortés.

El Pueblo Mágico de El Fuerte

El Fuerte es una de las ciudades más bellas del norte de nuestro país; fue fundada en 1564 por Francisco de Ibarra, con el nombre de Villa de San Juan Bautista de Carapoa. A principio del siglo XVII se construyó un presidio fortificado que le dio su nombre.

La visita del Pueblo Mágico puede iniciar en la hermosa Plaza de Armas, rebosante de palmeras y rodeada de edificios históricos, como el bello Palacio Municipal construido totalmente con ladrillo rojo, y la notable Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús terminada en 1854, que ostenta una fachada sobria y una estilizada torre que remata elegantemente el edificio.

Los callejones empedrados invitan a ser caminados despacio para ir descubriendo las joyas arquitectónicas de la ciudad. La Casa de la Cultura se encuentra en una hermosa casona decimonónica; la Casa del Congreso Constituyente habita una casona del siglo XVIII; la Mansión de la Familia Orrantia guarda entre sus sillares y balcones, historias y leyendas de antaño. El Casco del Antiguo Hotel Diligencias es una reliquia colonial de vetusta pátina que recuerda los tiempos de bonanza; y finalmente el Hotel Posada de Hidalgo que está hoy en un edificio de nobles referencias, es una visita obligada para darse una idea de cómo vivían las familias acaudaladas de la época.

En los restaurantes y bares hay que sentarse a degustar las delicias locales: los cauques que son los langostinos de río son la especialidad; los tamales de piña y elote son únicos; el pescado zarandeado aquí tiene especialmente mucho que decir; el caldo de carne y la machaca son suculentos; y la barbacoa es todo un lujo culinario.

En el mercado de artesanías se pueden conocer los trabajos de mayos y yoremes; tejidos de palma, figuras talladas en madera que representan las pascolas y la danza de los venados, bolsas, canastas, cobijas, zarapes y máscaras, entre muchas otras piezas.

En los linderos de la ciudad corre el río Fuerte, que es el más caudaloso del estado; el remo en kayak aquí es una experiencia muy atractiva. Muy cerca del Pueblo Mágico también se encuentran las presas Miguel Hidalgo y Josefa Ortíz de Domínguez, que se puede recorrer en lancha y pescar.

A poco menos de 5 kilómetros de El Fuerte, el Cerro de las Máscaras es imperdible. Aquí, entre los arbustos se van descubriendo magníficas inscripciones rupestres; en unas 45 rocas, hay más de 100 pinturas y petroglifos. Son el mudo testimonio de las antiguas culturas sinaloenses, de más de 2000 años de antigüedad.

En el Valle de río Fuerte, muy cerca del Pueblo Mágico, existen varios pueblos de origen maya que han conservado su cultura, y pueden ser visitados. En Capomos, Tehueco y Ocolome se pueden conocer de cerca los trabajos artesanales de la comunidad, como las bellas ollas de barro bellamente talladas con motivos de la danza de los venados y otras expresiones culturales, y máscaras ceremoniales que recuerdan las antiguas costumbres de estos pueblos. La comunidad conserva intacta su lengua autóctona de origen uto-azteca, y sus atávicos rituales.

Los Mochis, una ciudad centenaria

A poco menos de 80 kilómetros desde El Fuerte, se llega hasta Los Mochis. Esta próspera ciudad fue fundada a finales del siglo XIX, cuando el estadounidense Benjamín F. Johnston construyó el Ingenio Azucarero de Los Mochis, que fue el inicio del milagro mochiteco. En menos de un siglo, esta ciudad se convirtió en una de las principales potencias agroindustriales de nuestro país.

El viejo ingenio azucarero es hoy el centro de la ciudad; en su entrada se yergue una vieja máquina de vapor y una vereda flanqueada por palmeras. Enfrente está la Colonia Americana, donde radicaban los administradores del ingenio. Entre las bellas casonas luce particularmente una, que hoy es el Museo Casa del Centenario, donde se pueden conocer con lujo de detalle los pormenores de la fundación de la ciudad.

Junto al ingenio se encuentra el Jardín Botánico Benjamín F. Johnston, todo un tesoro. En su momento, el lugar fue el jardín de la Casa Grande de la familia, y a partir de 1930 Benjamín decidió traer las plantas y árboles más representativos de las regiones del mundo donde se cultivaba caña de azúcar. Pasearse hoy en este oasis urbano entre árboles y plantas de Indonesia, Filipinas, Hawaii, Cuba y España, es una delicia. Las aves más exóticas también han escogido este lugar para pasar los inviernos; búhos, halcones peregrinos, palomas y pájaros carpinteros, acompañan los paseos.

En la Plaza 27 de septiembre, donde hay un bello quiosco al centro, se encuentra la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús construida a principios del siglo XX. Aquí las familias locales se refugian bajo las frescas sombras de los árboles, mientras disfrutan de los helados y dulces regionales. Antes de partir, conviene subir al Cerro de la Memoria desde donde se tienen las mejores vistas panorámicas de la ciudad.

Lugares turísticos de Sinaloa: Topolobampo y la Bahía Ohuira

Desde Los Mochis sale una carretera que lleva hasta Topolobampo, el principal puerto comercial del norte del estado.

En el kilómetro 23, poco antes del puerto, un pequeño camino de 8 kilómetros se adentra hasta la playa El Marivi. Este enorme arenal frente al Mar de Cortés tiene por un lado el mar abierto, y por el otro las ensenadas aledañas de la Bahía Ohuira. El lugar es ideal para las actividades acuáticas, pero también para degustar en sus restaurantes los fabulosos pescados zarandeados, los camarones y los ceviches sinaloenses.

Muy cerca de la playa, la Cueva de los Murciélagos es todo un espectáculo. Al caer el sol, miles de estos mamíferos voladores ingresan al unísono a la enorme cueva; incluso, el cielo se oscurece por algunos momentos debido a la inmensa mancha que ocasionan estos quirópteros. Es un momento sobrecogedor.

Topolobampo se encuentra en el centro de la gran bahía de Ohuira, su puerto recibe enormes barcos mercantes, espectaculares cruceros y el trasbordador que cruza el Mar de Cortés hasta La Paz en Baja California Sur. Al poniente del puerto hay otras bahías espectaculares, como la de Santa María ya muy cerca de la frontera sonorense.

Desde el puerto conviene tomar una embarcación para conocer la Isla de los Pájaros, donde anidan miles de aves como pelícanos, zopilotes, gaviotas, garzas blancas, espátulas rosadas y algunas otras invitadas, dependiendo de la época del año. No menos impactante es la cita con los delfines y cetáceos gigantes en el mar abierto; y en el farallón de San Ignacio viven enormes poblaciones de lobos marinos.

El noroeste de Sinaloa es una región de nuestro país poco explorada por el turismo y, sin embargo, es una de las zonas más diversas y ricas de nuestra geografía. Regálate una escapada por estas tierras sinaloenses, puedes estar seguro de que la experiencia te resultará extraordinaria.

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