Lugares turísticos de Durango, la Ciudad de los Palacios

Lugares turísticos de Durango, la ciudad de los palacios

Los lugares turísticos de Durango abarcan sitios históricos, monumentos, pero sobre todo palacios que remontan a tiempos de bonanza.

Durango es la ciudad del norte de nuestro país con mayor cantidad de edificios históricos, su Plaza de Armas y sus palacios son un patrimonio excepcional. Pasearse por el centro de la ciudad es un deleite, admirando fachadas, balcones y ventanales coloniales, y si lo aderezas con la fantástica gastronomía local, y su debida copita de mezcal con denominación de origen, la estancia resulta en una experiencia inolvidable.

Al respecto, no debe faltar en tu visita culinaria los asados de bodas, los tamales de chile colorado, la carne de venado, quesos rancheros, caldillos durangueños, el pan de pulque y las torrejas con miel de maguey. Una copita de sotol, que es otra bebida regional, también acompaña bien a los platillos.

La Plaza de Armas

El corazón de la ciudad de Durango es su Plaza de Armas repleta de mansiones, edificios públicos y templos que te remitirán al pasado histórico de la región.

Primero vinieron los descubrimientos de yacimientos de plata en el siglo XVI; después el sometimiento de los tepehuanes, habitantes nativos de la zona; y más adelante la fundación de la Villa de Durango en 1563. En las décadas subsecuentes, se comenzaron a construir las primeras joyas arquitectónicas y, finalmente durante el Porfiriato, se logró el trazo urbano moderno, con plazas, avenidas y jardines.

La Plaza de Armas cuenta con amplios espacios peatonales rodeados de arboledas y fuentes. Sus calles aledañas (Constitución, Juárez y 20 de Noviembre) delatan su elegancia con toques de cantera y balcones de finos herrajes. Al centro de la plaza destaca un quiosco de dos niveles construido en cantera rosa, que los jueves y domingos es el escenario para los conciertos de la Orquesta del Estado; en la parte de abajo hay una pequeña tienda de artesanías locales.

La Catedral Basílica Menor (1787) es el edificio más llamativo de este primer cuadro. Su fachada barroca de extraordinarias cúpulas atrae todas las miradas, y en su interior, la imagen tallada en madera de la Inmaculada Concepción es muy notable en el altar mayor. También resaltan la excelsa sillería del coro (siglo XVIII), y los lienzos de grandes pintores novohispanos como Miguel Cabrera y Juan Correa. La Galería Episcopal de la Catedral tiene una colección de arte sacro muy valiosa para la ciudad.

La Ciudad de los Palacios

La ciudad de Durango presume algunos de los palacios más espectaculares y bellos de nuestro país. En la calle 5 de febrero está el Palacio de las Lágrimas, construido en 1894. En esta misma calle la Casa de las Tres Rosas, del siglo XIX, mantiene un rico estilo afrancesado en sus detalles florales de cantera, y hoy alberga varios locales comerciales. Aquí mismo, en la esquina con la calle Madero, se encuentra el espléndido Palacio del Conde del Valle de Súchil (siglo XVIII), que es un extraordinario ejemplo del barroco y rococó duranguense. Originalmente el edificio fue residencia de Joseph del Campo Soberón y Larrea, un rico e influyente hacendado, minero y político; hoy es sede de un banco.

Siguiendo las amplias calles del centro histórico, se llega al Palacio de Escárzaga (1898) en la calle 20 de noviembre. Hasta hace muy poco el edificio albergaba el ayuntamiento de la ciudad, pero hoy es la nueva sede del Museo de la Ciudad, que desde luego merece una visita. En el interior, es muy destacable el hermoso mural de La Ciudad de Durango, del duranguense Francisco Montoya de la Cruz.

En la Plaza IV Centenario está el majestuoso Palacio de Zambrano (1798), de estilo barroco y con murales de Francisco Montoya de la Cruz en su interior, pero también de José Luis Sandoval y de Manuel Guillermo de Lourdes, con temas históricos de la región, desde sus orígenes mineros en el siglo XVI hasta mediados del siglo XX. Hoy el palacio es sede del Museo Nacional Francisco Villa.

Otros lugares turísticos de Durango

Una vez terminada la visita de los palacios duranguenses, te quedarán todavía algunos lugares icónicos de la ciudad que sin duda disfrutarás. No podrás omitir el Teatro Victoria, inaugurado en el año 1800, que es todo un símbolo de la cultura en la entidad. Hace algunos años fue remodelado con motivo de las celebraciones del primer centenario de la Independencia, pero se respetó su estilo neoclásico original.

En la calle Constitución se levanta majestuoso otro edificio que es orgullo de los duranguenses, se trata de la Rectoría de la Universidad Juárez del Estado de Durango, establecida en lo antiguamente fuera el Colegio de San Ignacio. Su fachada de cantera es de estilo barroco, y sus interiores son el reflejo de la austeridad jesuita. Muy cerca, en la calle 20 de noviembre, el Arzobispado (siglo XIX) tiene una fachada con un hermoso rosetón de detalles neogóticos. En su interior se encuentra una estilizada capilla de cantera.

Finalmente, sin duda merece una vista la Antigua Estación del Ferrocarril, construida 1925, y que ostenta un elegante estilo art déco. Hoy el edificio funciona como centro de congresos, y galería para exposiciones artísticas y actividades culturales.

La ciudad de Durango es una joya por donde se le vea, de modo que merece ser caminada con calma para disfrutar cada rincón. No dejes de agendar esta región del Valle de Guadiana en tus próximos destinos vacacionales.

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