Lugares para visitar en Celaya, Guanajuato

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Guanajuato tiene fama por sus hermosas ciudades coloniales, aquí te damos una lista de lugares para visitar en Celaya en tu próximo viaje.

No es de ahora que la entidad reclama su lugar entre los tesoros coloniales del estado, desde su fundación en 1658 Celaya se ha desarrollado sin prisa y con buen gusto, cuidando todos los detalles de su sofisticada traza urbana con parques, avenidas y edificios de exquisita manufactura.

Primero, la Casa del Diezmo

Al llegar a Celaya conviene dirigirse antes que nada a la Casa del Diezmo, ubicada en la calle de Benito Juárez número 204. Esta antigua casona del siglo XVII fue utilizada en sus inicios como granero para después ser el lugar de la recolecta de diezmos, hasta convertirse en el siglo XIX en un hotel de lujo, y también funcionó como banco el siglo pasado.

Hoy, es un magnífico espacio cultural con excelentes exposiciones y talleres muy frecuentados. Además, aquí está la oficina de turismo que te dará toda la información necesaria para no perderte ningún detalle de la ciudad, y para que tu estancia sea gozosa y divertida.

Lugares para visitar en Celaya

El mejor lugar para iniciar la visita de Celaya es en su emblemática Torre Hidráulica, inaugurada en 1910 en conmemoración del centenario de la Independencia. Con más de 35 metros de altura, la estructura es visible desde cualquier punto del centro histórico de la ciudad. Hecha de acero, almacena más de un millón de metros cúbicos de agua y sigue abasteciendo de agua al centro de la ciudad. Esta espléndida obra de ingeniería alemana fue realizada con tecnología de punta de la época, y sus valores estructurales y plásticos son verdaderamente llamativos.

Vecino a la torre alemana está el Templo y ex Convento de San Francisco, erigido en 1573, y hogar de la Purísima Concepción, patrona de la ciudad. Su fachada, cúpula y gran parte de sus interiores fueron intervenidos en el siglo XIX por el insigne arquitecto, pintor y escultor celayense Francisco Eduardo Tresguerras, a quien la ciudad le debe mucho de su atractivo rostro urbano. A un costado, el espléndido Templo de la Tercera Orden también fue remodelado por Tresguerras, y resguarda en su interior la obra pictórica del martirio de San Judas Tadeo, otra muestra del talento de este artista celayense.

En este mismo conjunto de edificios icónicos, frente a la calle Cortázar se yerguen la Catedral de Celaya y la Columna de la Independencia, que es una delicada obra neoclásica del arquitecto celayense. Claro, a un costado de ella no podía faltar el Mausoleo de Tresguerras, sin duda el máximo protagonista de estas deslumbrantes obras de arte.

En la calle de Obregón se levanta el Templo del Carmen del siglo XVIII. Incendiado a principios del siglo XIX, la reconstrucción cayó en manos de Tresguerras. El templo carmelita de estilo neoclásico es hoy una maravilla arquitectónica. Su capilla del Juicio Final alberga fantásticos murales del indigne artista.

En la calle de enfrente se encuentra el bello pasaje Corregidora que va hasta la Plaza de Armas. Arcos y portales visten de gala este complejo urbano, donde en sus mejores épocas se podían encontrar teatros, hospederías y mesones, hoy convertidos en tiendas, cines y recauderías.

Lo que no ha cambiado en la plaza es su hermoso quiosco y sus amplias y frondosas arboledas. También inamovible se muestra aquí la Presidencia Municipal, que en su interior atesora los impresionantes murales de Octavio Ocampo otro connotado artista celayense. La obra muestra los pasajes históricos más icónicos de nuestro país hasta la Revolución Mexicana.

Jardines, paseos y tradición

No se puede dejar Celaya sin pasearse por la bella Alameda Central, que es el espacio donde las familias departen en un ambiente siempre bullicioso. En el Parque Xochipilli, que cuenta con un atractivo lago artificial, los lugareños pescan, pasean en lancha, o se reúnen para disfrutar de algún espectáculo o concierto los fines de semana.

Celaya es sinónimo de la mejor cajeta del país, por lo tanto asomarse a esta arraigada tradición es muy recomendable. En la ciudad hay algunas fábricas de cajeta que te permiten conocer los detalles de la elaboración de este dulce de leche, y por su puesto de sus tiendas podrás llevarte la mejor cajeta del país. Irremediablemente, siempre quedará la duda de cuál prefieres, porque natural, envinada, quemada, o la que lleva vainilla, ¡son todas deliciosas! Los jamoncillos, las obleas, y los rollos de guayaba rellenos de cajeta también son muy gratos.

En fin, escápate unos días a Celaya y regálate un circuito que incluya también las ciudades vecinas de San Miguel de Allende y Guanajuato; sin duda, es garantía de una estancia inolvidable. Muy buen viaje.

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