Lugares de Baja California Sur: Santa Rosalía

Lugares de Baja California Sur: Santa Rosalía

Seguro que no conocías uno de los lugares de Baja California Sur con el pasado más interesante de México. Te presentamos Santa Rosalía.

En Baja California Sur, en medio de arenales incandescentes y cactáceas majestuosas, existe uno de los lugares más enigmáticos y fabulosos de nuestro país: Santa Rosalía. En estas tierras, hace menos de siglo y medio no existía prácticamente nada salvo la misión fundada por los jesuitas años antes, y algunos coyotes y aves de rapiña en el horizonte.

Entonces, un escrutador de minas francés y un indio yaqui sonorense descubrieron en estos yermos desolados la evidencia que cambiaría por siempre la región.

Un poco de historia

En 1881, fueron halladas en Santa Rosalía las primeras pruebas de que en la región se encontraba uno de los yacimientos de cobre más importantes del continente. La noticia llegó a oídos de la familia Rothschild en París, que eran los banqueros más poderosos del continente europeo en la época, y por lo tanto influyentes socios de las compañías metalúrgicas y mineras más importantes.

Una vez confirmados los datos, ni tardos ni perezosos tomaron cartas en el asunto. Un ejército de ingenieros desembarcó meses después en Santa Rosalía, para iniciar con el proyecto que cambiaría para siempre la fisonomía de este lugar olvidado en los confines más remotos del planeta.

En aquella época, para llegar desde el puerto de Le Havre en Francia hasta este punto de la península de Baja California, se necesitaban prácticamente 6 meses de travesía en barco. Algunas crónicas de la época hacen referencia a las sensaciones de estos ingenieros y sus familias que  dejaban todo el glamour y boato de su vida parisina, para emigrar a estos yermos desolados.

Después de obtener las concesiones del gobierno de Porfirio Díaz y de construir toda la infraestructura para la extracción del cobre y su transportación, en 1884 iniciaron formalmente las operaciones de la Compagnie du Boleo (la Compañía del Boleo). Santa Rosalía contaría a partir de ese momento con luz eléctrica, telégrafo, un puerto de altura, vías férreas, locomotoras para la transportación de mineral, zonas habitacionales para los ingenieros franceses y los obreros, en su mayoría indios yaquis y chinos, y comercios de todo tipo.

No obstante, algunos años después de la Revolución Mexicana, Santa Rosalía fue abandonada y permaneció prácticamente como un pueblo fantasma durante varias décadas.

Santa Rosalía con el paso del tiempo

Hoy Santa Rosalía ha revivido como un pueblo sorprendente y enigmático; caminar por sus calles permite ir desentrañando su pátina histórica. En la parte alta del pueblo se yergue la Mesa Francia, lugar donde los ejecutivos e ingenieros franceses habitaron; las casonas son de madera, de estilo Victoriano, y fueron traídas desde San Francisco, California. Todavía queda en muy buenas condiciones el Hotel Francia con sus muebles de época de Luis XIV, sus refinados candelabros de cristal cortado, sus paredes tapizadas con elegantes telas francesas, su bar con una sobria barra de cedro, y una bella terraza que mira hacia el mar. Sus murales muestran episodios de la época en que la compañía minera se encontraba en pleno auge.

En una de estas imágenes se puede observar a cientos de trabajadores mineros chinos manifestándose en plena vía férrea, porque fueron engañados al ser reclutados para venir desde California, pues se les prometieron trabajos como cultivadores de arroz y terminaron en las inclementes gargantas de las minas de cobre. Cuando las obras de la construcción de vía férreas terminaron a finales del siglo XIX, de un día para otro miles de trabajadores se encontraron sin empleo y en condiciones muy precarias.

En la Mesa Francia hay varias otras casonas que sin duda merecen una visita, como el lugar donde se encontraban las oficinas de la compañía, o las casas de los altos ejecutivos que en algunos casos todavía son visitables. Todas las cosas permanecen en su lugar, como si sus habitantes se hubiesen ido apenas ayer. Por otro lado, en la parte baja del pueblo, es muy interesante el edificio que hoy alberga la Presidencia  Municipal. Antiguamente se trataba de la estación de tren, y su estilo es una rara combinación entre Victoriano y pagoda china.

Pero, sin la menor duda, el edificio que roba la atención es la Iglesia de Santa Bárbara. Imposible imaginar que esta construcción de acero realizada con técnica desmontable, fuera diseñada nada más y nada menos que por el insigne ingeniero francés Gustave Eiffel en 1887, para la Exposición Universal de París. De hecho, fue exhibida junto con la Torre Eiffel en la inauguración de la exposición, en 1889. Después del evento fue llevada a la ciudad de Bruselas, Bélgica, donde permaneció hasta que la Compañía del Boleo la compró y la trasladó a Santa Rosalía en 1896. Ahí fue bendecida y puesta en servicio bajo la tutela de la patrona de los mineros.

Otros lugares de interés son los cementerios de Santa Rosalía. Mientras que el francés ostenta lápidas y esculturas refinadas, en el cementerio chino y en el comunal destacan las tumbas de los indios yaquis que fueron, junto con la mano de obra oriental, un baluarte fundamental para que Santa Rosalía sea lo que hoy conocemos.

Los vestigios de la mina merecen igualmente una visita, al igual que algunos de los interminables socavones que están desperdigados por el pueblo. El Museo de Historia de la Minería vale la pena, y la bella locomotora de época a la entrada es una joya que recuerda la bonanza de la Compagnie du Boleo.

Otros lugares de Baja California Sur en los alrededores

La región cuenta con rincones invaluables que podrás visitar desde el pueblo. Es ineludible la visita de la antigua Misión de Santa Rosalía, construida por los jesuitas a principios del siglo XVIII. Sus enormes muros de piedra y sus gruesos portones de madera son testimonio de la gran epopeya evangelizadora de los misioneros en estas tierras. Y en la cercana Bahía Concepción, podrás realizar todos los deportes acuáticos de tu predilección. También te encontrarás con que hay rutas que llevan a pinturas rupestres fascinantes; desde luego, para esta actividad conviene disponer de un guía.

En cuestión gastronómica, en Santa Rosalía como en todo el estado, los productos del mar son una delicia. No dejes de probar el abulón, los cayos de hacha, las almejas, los camarones, los calamares y por supuesto los excelentes filetes de pescado.

Sin duda, Santa Rosalía es de enigmática presencia y su historia es sorprendente. Quién diría que en este apartado lugar del planeta se encuentra la obra de uno de los ingenieros más famosos, Gustave Eiffel. Regálate este destino excepcional en tu próximo viaje, puedes estar seguro de que no lo olvidarás.

¿Quieres recibir descuentos en tu próximo vuelo?

Ingresa tus datos y te enviaremos los mejores descuentos y promociones para tu próximo viaje.

No, no quiero viajar
Obtén descuentos