La zona arqueológica de Paquimé, Chihuahua

la zona arqueológica de Paquimé, Chihuahua

La zona arqueológica de Paquimé, en Chihuahua, muestra los vestigios de una laberíntica ciudad, de una de las culturas más importantes de Mesoamérica.

Al norte del estado de Chihuahua, en el Valle de Casas Grandes, se estableció desde hace más de 1 300 años una sorprendente cultura que alcanzó importantes niveles de desarrollo: la Cultura Paquimé.

Hoy se conservan todavía vestigios invaluables de este importante grupo étnico. La zona arqueológica de Paquimé es, sin duda, uno de los principales lugares turísticos de Chihuahua. Acompáñame a conocer este enigmático rincón del desierto chihuahuense, para entender por qué un viaje a Casas Grandes queda por siempre en la memoria.

La cultura Paquimé

Los primeros antecedentes que se tienen de este influyente pueblo de los años 700 d.C. Aunque la primera ocupación fue bastante marginal, la zona continuó creciendo paulatinamente hasta alcanzar su máximo desarrollo entre el 1100 y el 1400. En esa época, la ciudad llegó a tener hasta 12 mil habitantes, y se convirtió en uno de los centros urbanos y comerciales más importantes del norte de nuestro país. En las décadas subsecuentes, por motivos todavía desconocidos (aunque hay evidencias de incendios y de enfrentamientos bélicos), los habitantes fueron desapareciendo.

A la llegada de los conquistadores, la ciudad ya tenía habitantes de otras latitudes y su decadencia era irreversible. Paquimé quedó completamente deshabitada a finales del siglo XVII, no sin antes dejarnos un testimonio fantástico de sus niveles de cultura y sofisticación.

En sus inicios la ciudad se constituyó de villas subterráneas comunicadas por túneles, pero con el tiempo estas villas salieron a la superficie a través de elaborados sistemas de adobe y vigas de madera, con una traza urbana muy compleja, y con métodos de cimentaciones y fachadas circulares muy complicados. Llegaron a construir edificios hasta de cuatro niveles, lo cual no es una cuestión menor si se piensa que éstos eran de adobe.

La ciudad tenía una serie de elementos arquitectónicos que por supuesto hablan de la influencia de los pueblos de Mesoamérica: plataformas, montículos ceremoniales, templos, terrazas, juegos de pelota, un elaborado sistema de distribución de agua, e incluso interesantes habitaciones que se utilizaban en algunos casos para almacenar granos, o para albergar especies animales exóticas.

Hoy Paquimé es una muestra palpable de la evolución cultural de los pueblos de norte de América, sobre todo de Sonora, Chihuahua, Arizona y Nuevo México. Sus portentosas construcciones son uno de los mejores ejemplos de la arquitectura de adobe, con una de las más avanzadas técnicas constructivas de Mesoamérica.

La Zona Arqueológica de Paquimé

El laberíntico Paquimé hay que caminarlo para creerlo. Sus tortuosos callejones de colores ocres y texturas de barro van llevando a inesperados rincones, como a su excepcional juego de pelota que todavía conserva prácticamente intactas sus gradas.

Entre los más de dos mil cuartos, que en la época contaban con sistemas de drenaje y calefacción, destaca la famosa Casa de los Hornos, constituida por una decena de cuartos y dos patios. Las evidencias encontradas en su interior hacen concluir que en el lugar posiblemente se cocían agaves para la elaboración de bebidas.

La Casa de las Serpientes es de las más grandes y complejas, con más de veinte cuartos y tres patios. La Casa de la Guacamayas tiene una entrada circular, y el nombre que ostenta es porque en su interior se encontraron más de cien aves enterradas, lo que hace suponer que era un lugar donde se les mantenía en cautiverio. Esta exótica costumbre tiene que ver con que en Paquimé se realizaban rituales que involucraban a estas aves.

Museo del Sitio y las artesanías de Mata Ortiz

En la zona arqueológica, es muy recomendable visitar el Museo de las Culturas del Norte; su exhibición de las cerámicas de la zona es espectacular. Cabe mencionar que la cerámica de Paquimé alcanzó tal importancia, que en el pueblito vecino de Mata Ortiz, en la década de los setentas se inició todo un movimiento artesanal dedicado a la elaboración de ollas estilo Paquimé.

Así nació la cerámica de Mata Ortiz, que hoy es una de las manifestaciones de arte en barro más importantes del país. Basta decir que hoy muchos museos del mundo tienen en exhibición estas exquisitas expresiones artísticas, y en algunos casos las piezas alcanzan precios estratosféricos.

Antes de despedirte de este mágico lugar en los confines del desierto chihuahuense, no dejes de visitar el balneario de aguas termales de Huápoca, que está a muy poca distancia de Paquimé. Un buen baño revitalizante es la mejor despedida.

Chihuahua es el estado más grande de este país, y sus inexplorados paisajes guardan secretos enigmáticos y fantásticos. Paquimé es uno de ellos. si quieres conocer un lugar que impacta desde la llegada y que conservas contigo toda la vida, ya sabes dónde encontrarlo.

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