La Ciudad de Aguascalientes y sus aires de provincia

La Ciudad de Aguascalientes y sus aires de provincia

La Ciudad de Aguascalientes conserva en sus calles del centro histórico la elegancia y señorío de antaño, con sus aires de provincia aristocrática.

En el Palacio de Gobierno están los vestigios de la opulencia colonial. En el Museo de Aguascalientes vive la herencia pictórica con obras del hidrocálido Saturnino Herrán, quien nos legara El Cofrade de San Miguel y el Molino de Vidrio, entre otras obras de arte. En el Museo José Guadalupe Posada descansa la obra gráfica del creador de la Catrina, y en honor a él fue creado el Museo Nacional de la Muerte, en otro magnífico edificio de época.

La tradición ferrocarrilera de la entidad se puede reconocer en la hermosa Plaza de las Tres Centurias, que exhibe la icónica locomotora de vapor La Hidrocálida, y el Museo Ferrocarrilero que habita en la antigua estación de tren. En la Isla de San Marcos están las modernas instalaciones de la famosa Feria de San Marcos, con lago artificial y espacios de esparcimiento siempre concurridos.

Muy cerca, el Jardín de San Marcos es un recuerdo decimonónico entrañable de la antigua Aguascalientes, y en los alrededores la naturaleza regala escenarios maravillosos y vestigios milenarios, lugares ideales para los amantes de la aventura.

La Ciudad de Aguascalientes desde su historia

Aguascalientes hay que empezar a conocerla desde sus emblemas históricos, donde el arraigo y la tradición hacen raíz. Quizá iniciar por el edificio más antiguo es una buena idea, sobre todo porque se trata de una elegante gema colonial: el Palacio de Gobierno, construido en 1685. Es de esas mansiones construidas con tezontle rojo y con elegantes detalles de cantera tallada en los balcones, con portones que miran a la plaza. En sus patios y corredores se hallan los murales del maestro Oswaldo Barra Cunningham, que narran el pasado histórico de la entidad.

En las salas, patios y jardines del Museo de Aguascalientes se exhiben esculturas de bronce espléndidas, y en los corredores que dan a los patios hay también estupendas obras de bronce en relieve. En los espacios interiores destacan los grabados de Francisco Díaz de León, artista oriundo de Aguascalientes que incursionó en el diseño editorial, la fotografía y la pintura. No menos exquisita es la obra gráfica del gran maestro Saturnino Herrán, y ni qué decir de la obra pictórica del hidrocálido Gabriel Fernández de Ledesma, intelectual que nos legó una obra determinante en los campos literarios, gráficos, fotográficos, litográficos e incluso en el diseño escénico.

Y cuando en esta localidad se habla de cultura, el maestro aguascalentense José Guadalupe Posada tiene un lugar preponderante. Para descubrir su obra está el museo que lleva su nombre, que desde 1972 está en la antigua casa cural; este fue el primer museo de arte en el estado. La colección permanente de la obra gráfica del maestro es fantástica, además, la institución es la responsable del Concurso Nacional de Grabado.

Si se quiere rendir homenaje a Posada, nada mejor que acercarse al Museo Nacional de la Muerte que conserva una magnífica iconografía del del arte funerario en distintos periodos históricos. El edificio que alberga al museo es un espléndido ejemplo de las casonas nobles hidrocálidas.

La herencia ferrocarrilera y la Isla de San Marcos

Como homenaje a la cultura ferrocarrilera de la entidad, que tuvo su mayor auge a principios del XX, la ciudad entregó hace más de una década la icónica Plaza de las Tres Centurias, un espacio recreacional que se encuentra donde alguna vez estuvo el taller de ferrocarriles más importante del país.

Aquí destaca la locomotora de vapor La Hidrocálida que es todo un símbolo de la ciudad, el bello Reloj Monumental, la Fuente de Aguas Danzarinas que se ilumina de noche, y el maravilloso Museo Ferrocarrilero que abrió sus puertas en el año 2003. Este museo de nostálgicas reminiscencias se encuentra instalado en la hermosa estación de tren de 1911- Documentos, maquinaria, fotografías, herramientas y equipos de época, narran aquí la historia de los ferrocarriles en México y en la región.

Sin duda alguna, Aguascalientes es conocida por su Feria Nacional de San Marcos, que de hecho es la más importante del país. Cada año, del 15 de abril hasta la primera semana de mayo, la ciudad se viste de fiesta. Exposiciones ganaderas, corridas de toros, palenques, espectáculos internacionales y nacionales, actividades culturales, juegos mecánicos y demás actividades, se suceden sin descanso en la Isla de San Marcos y en otros espacios de la ciudad.

En las 44 hectáreas de las que dispone la Isla de San Marcos, los visitantes pueden encontrar diversos espacios para caminar y divertirse. El lago artificial es ideal para los paseos en lancha, y el reloj mecánico que es el más grande de Latinoamérica, es una curiosidad que llama la atención. Durante la feria se pone en marcha la montaña rusa, que es de las más grandes del país.

Muy cerca, es imperdible el Jardín San Marcos, construido en la primera mitad del siglo XIX. Este icónico rincón de la ciudad presume detalles elegantes, como su puerta de cantera y sus balaustres. Entre la frondosidad asoman bellas fuentes neoclásicas, y un hermoso quiosco afrancesado al centro del parque.

En las cercanías de la Plaza de la Patria, los barrios de Guadalupe, San Marcos, El Encino y La Salud presumen bellas calles adoquinadas, portales señoriales, templos ancestrales, jardines aristocráticos, plazuelas entrañables, y monumentos que no olvidan la historia. Aquí podrás acercarte a las tradiciones hidrocálidas, y a los sabores culinarios de postín.

En las cenadurías podrás degustar el delicioso pozole de lengua estilo Aguascalientes, así como las exquisitas flautas rellenas de rajas con queso o pollo deshebrado. Los tamales hidrocálidos también tienen lo suyo, del mismo modo que los encurtidos de cerdo y la cecina, que aquí son toda una tradición. Para cerrar con broche de oro, las torrejas con miel de maguey o los dulces de guayaba con cajeta y nuez no tienen paragón.

Los alrededores hidrocálidos

En los alrededores cercanos de la ciudad, hay algunos atractivos naturales imperdibles para quienes disfrutan de la naturaleza y las actividades al aire libre. El Parque Aventura Boca del Túnel es el lugar ideal para los paseos en familia y para los deportes extremos. La zona tiene un fabuloso cañón por el cual cruza un arroyo, y una laguna deliciosa en un marco espectacular.

En el área existe más de una docena de puentes colgantes que cruzan el cañón y los cuerpos de agua, estupendas tirolesas, vías ferratas para caminar por los paredones del cañón, y también puedes alquilar caballos para recorrer la zona, bien utilizar la pista de más de 11 kilómetros para andar en bicicleta.

Muy cerca del centro de la ciudad, El Ocote es un santuario natural en el semi desierto que resguarda las huellas de los antiguos habitantes del lugar, pinturas rupestres que han visto pasar los siglos en silencio. En la zona hay todo lo necesario para las actividades extremas, paseos a caballo, rutas para bicicleta de montaña, una zona para acampar, y por si fuera poco la magnífica presa Tolimique, donde se puede pescar.

Aguascalientes es entrañable por donde se le vea. La ciudad ha sabido cuidar sus joyas urbanas, sus alrededores de poética belleza, y sobre todo le ha rendido homenaje a su historia y a su patrimonio cultural. Hoy, la entidad es un orgullo de los hidrocálidos y un espléndido destino para los viajeros más exigentes.

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