Huehuetán y la riqueza natural de Chiapas

Huehuetán y la riqueza natural de Chiapas

Huehuetán y sus alrededores, son sin duda la región ideal para pasar unos días apreciando la riqueza natural de Chiapas.

En el corazón del Soconusco, en Chiapas, se encuentra la hermosa comunidad de Huehuetán, que en épocas prehispánicas fuera la capital de esta región tropical, habitada desde entonces por el pueblo maya de los Mames.

Este exótico rincón tiene todo lo que un viajero acérrimo puede buscar: tradiciones, amplios espacios naturales, actividades de aventura, deportes extremos, y la alegría contagiosa de los habitantes del Soconusco, que siempre tienen algo que contar sobre los acontecimientos de sus tierras.

Muy cerca de Tapachula

Huehuetán se encuentra a sólo 15 minutos del Aeropuerto Internacional de Tapachula. Desde la central aérea, hay que dirigirse hacia Huixtla, y 20 kilómetros después se llega a esta localidad, que se encuentra justo en los límites entre la costa del Pacífico y las serranías del Soconusco, donde se produce uno de los cafés de altura más apreciados del continente.

La plaza central de Huehuetán se llena con los aromas y colores de la pacaya y los macús, vegetales que forman parte fundamental de la dieta local. Con los chipilines se hacen deliciosos tamales, el pozol de maíz tiene el sabor particular de la tierra del Soconusco, y los humeantes cafés son el símbolo de la identidad regional.

Un poco más allá, el ritmo de la marimba recuerda a sus profundos orígenes en el África de épocas coloniales, y en la plaza se erige el Templo de San Pedro (siglo XVI), construido por los frailes dominicos. A la sombra de los portales o en la mesas de la calle, donde se  juega a las cartas y se toma café, los más viejos recuerdan las historias de los tesoros perdidos en el pueblo; como el caso de las piedras labradas con argollas de oro que fueron enterradas en algún misterioso lugar por un general hace mucho tiempo, y que nunca fueron encontradas.

Por su parte, los más jóvenes platican de la Piedra de la Bruja que está en el río Huehuetán, que en realidad tiene forma de rana sentada. El origen del nombre es parte de otra larga historia que escuchaban desde épocas de sus abuelos, y cuyos matices dependen de la habilidad del interlocutor.

Riqueza natural de Chiapas en la Cascada del Cairo

Los escenarios que rodean Huehuetán son simplemente hermosos. Brechas en el camino se internan hasta exuberantes bosques tropicales húmedos, donde palmeras, árboles frutales, bambús, alcatraces y bromelias esconden rincones paradisiacos.

A poco menos de 20 minutos de Huehuetán está la pequeña comunidad del Cairo, donde tendrás que dejar el transporte motor para continuar a pie o a caballo hasta una cascada esplendorosa. Las corrientes del río acompañan con su brillo el sendero que lleva hasta esta maravilla natural de casi 30 metros de altura.

Algunos puentes colgantes son los mejores miradores para apreciar el río y la cascada en todo su esplendor. Esta zona es adecuada para realizar rafting, bicicleta de montaña, senderismo, cañonismo, o simplemente para disfrutar de los paisajes nadando en sus aguas.

 Las Fincas Cafetaleras

En el Soconusco están algunas de las fincas cafetaleras más ricas y bellas del país, y desde Huehuetán hay varias rutas que llegan hasta las plantaciones más frondosas del estado.

La finca de San Román, muy cerca del Cairo, ofrece paseos por sus senderos que llevan a huertos de crisantemos, alcatraces, platanares, mangos y papayales. Aquí las degustaciones son de lo más gourmet, y sus paseos didácticos con guías cafetaleros te acercan a los secretos de producción de esta planta, desde su cosecha hasta tu humeante taza de café.

En la zona también está la Finca Argovia, que produce un café de muy alta calidad, y que puedes degustar tranquilamente en su casona principal. Un poco más lejos, en la Finca San Francisco o la Finca Irlanda, construida con delicadas maderas preciosas, existe una exhibición fotográfica permanente sobre la producción del café en la región, y sobre las migraciones europeas de principios del XX que llegaron a esta zona para cultivar café. Desde aquí, en los límites más sureños de nuestra geografía, alcanzarás a ver el Volcán de Tacaná, de tierras guatemaltecas.

En definitiva, pasar algunos días en la exuberancia del Soconusco es un regalo para tus sentidos. Todo transcurre con una armonía inusual, se disfrutan el tiempo y los pequeños detalles, y sus escenarios naturales de aromas tropicales y sabores exóticos. No te pierdas este viaje inolvidable.

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