Destinos turísticos de Guanajuato: la huella de Hidalgo

destinos-turisticos-de-guanajuato-la-huella-de-hidalgo

Uno de los mayores destinos turísticos de Guanajuato es, sin duda, el Pueblo Mágico de Dolores Hidalgo, en las estribaciones de la Sierra de Santa Rosa.

Aquí se pueden seguir paso a paso las huellas que dejó el Padre de la Patria, desde que le fue otorgado el curato de Dolores en 1803, justo después de la muerte de su hermano Joaquín. Fue aquí donde Miguel Hidalgo y Costilla, además de ejercer su magisterio eclesiástico, emprendió sus tareas de gran reformador, llevando a la práctica sus ideas progresistas entre los feligreses, en un intento por mejorar las condiciones de vida y de desprenderse del yugo opresor de la Nueva España.

Es entonces cuando el cura inició con las ampliaciones de los cultivos de viñas y olivos, con la plantación de moreras para la cría de gusanos de seda, y con el fomento de la apicultura. En esta misma época, promovió la formación de una orquesta para llenar su templo de música, de hornos para fabricar ladrillos, de fábricas de lozas, de talleres textiles y de cerámica de talavera, de tinas para los curtidores, y muchos otros talleres artesanales que impulso con su Escuela de Artes y Oficios.

Con todo lo anterior, se puede decir que la presencia de Hidalgo en esta región guanajuatense no sólo fue importante para poner en marcha el destino independiente de la nación en 1810, sino también para preparar a la población en su nueva vida emancipada. Enseñó a los pobladores a vivir de la música, de la alfarería, de la herrería, de la carpintería, de la cría de gusano de seda, de la producción de miel, del cultivo de la vid, y en general de todos los oficios que la población aprendió previo al México Independiente.

La huella de Hidalgo en Dolores

La Casa del Diezmo en Dolores, es un hermoso inmueble del siglo XVIII donde el Padre de la Patria vivió de 1804 hasta 1810, cuando inició la lucha armada por la Independencia. Setenta años después, el presidente Benito Juárez determinó que el edifico fuera propiedad de la nación, convirtiéndolo desde entonces en el Museo Casa de Hidalgo.

El lugar es especialmente interesante porque se puede descubrir al hombre más allá del mito, es decir, se está muy cerca de los muebles y las pertenencias de todos los días del cura Hidalgo. En un rincón esta su piano, más allá sus libros de teología, en otra habitación el escritorio donde trabajaba sin descanso; en sus aposentos están su cama y sus pertenencias más íntimas, y en el comedor se encuentra la vajilla que usaba para comer. En el patio todavía se escuchan de vez en cuando las voces conspiradoras de un México sin España.

En la Parroquia de Nuestra Señora de Dolores, Hidalgo lanzó su grito de Independencia; entre su voz y las campanadas se escucharon aquí los primeros esbozos de un México a punto de cambiar, de un país preparado para tomar las riendas de su propio destino. El templo todavía recuerda aquellos ayeres de insurgencias, en su hermosa fachada y sus enormes torres que se pierden en el cielo están los ecos de aquellos tiempos. Sus retablos interiores resguardan a la Virgen de Guadalupe, principal insignia de esta lucha que duró más de una década.

Frente a la parroquia, el Jardín del Grande Hidalgo recuerda el glorioso pasado. En el centro del jardín está el monumento de bronce de Hidalgo, que es un homenaje a todos aquellos que creyeron en la posibilidad de un país distinto. El lugar también alberga una parte del Árbol de la Noche Triste, y enfrente se yergue un hermoso quiosco de talavera.

Por lo demás, los días transcurren como siempre en esta icónica plaza. Los globeros y los algodones de azúcar ocupan un lugar protagónico, los boleros están a la sombra, los puestos de helados están al fondo de la plaza, y los comerciantes que preparan las tradicionales guacamayas están casi frente a la parroquia, junto a las bellas calesas tiradas por caballos que hacen recorridos por la ciudad.

Otros destinos turísticos de Guanajuato

En la calle de Zacatecas, junto a la espléndida Casa de las Visitas, que es un inmueble del siglo XVIII, se yergue el Museo de la Independencia Nacional. Aquí el cura Hidalgo liberó a los presos que después serían conminados a participar en la lucha armada; nunca hubieran imaginado que, muchos años después, sus celdas se transformarían salas donde se exhibirían las primeras armas de las que se valieron los insurgentes, monedas de la época, documentos, grabados y varios homenajes a los precursores del movimiento.

Frente al Jardín del Grande Hidalgo, el Museo Bicentenario ocupa la casa donde nació Mariano Abasolo. Presume en su patio central una copia exacta de la Campana de Dolores que fue, como todos sabemos, la que llamó a la insurgencia y a la lucha armada. También aquí son muy interesantes los murales que evocan algunos de los episodios más emblemáticos de la insurrección, y la colección de varios objetos que formaron parte de la celebración del primer Centenario de la Independencia.

La Hacienda de la Erre

A sólo 15 kilómetros del Pueblo Mágico de Dolores Hidalgo, en lo que fueron en algún momento los latifundios más grades del estado, se encuentra la Hacienda de la Erre, fundada por los españoles en 1534.

Hoy la propiedad se encuentra parcialmente en ruinas, sin embargo, el lugar es fantástico. Aquí el Cura de la Patria pasó muchos de sus años más prolíficos y fervorosos. En esta hacienda celebraba misas y casamientos, y con su orquesta de música amenizaba los bailes. Asimismo, en sus momentos libres organizaba corridas de toros, peleas de gallos y galopaba a caballo por largas horas.

Pero también aquí fue donde el 16 de septiembre de 1810 organizó al ejército insurgente, desde este punto partirían hacia el Santuario de Atotonilco donde Hidalgo tomaría el estandarte de la Virgen de Guadalupe para iniciar la lucha armada. Una bella placa de talavera en uno de los muros de la hacienda, da fe de este importante hecho histórico.

Cerca de los muros de la hacienda se encuentra un soberbio mezquite muy emblemático y venerado, y es que se dice que es bendito, porque el cura Hidalgo ofició aquí una de sus últimas misas.

En tu próximo viaje al estado de Guanajuato, no olvides este lugar entrañable. Dolores Hidalgo tiene mucho que decir y compartir con el visitante, porque aquí se puso en marcha el destino independiente que México tanto buscaba. También aquí están las canciones de su hijo pródigo José Alfredo Jiménez, y las nieves de tequila con xoconostle que era la combinación preferida del compositor. Y las gorditas de garbanzo y los tamales de nata y ceniza son un inolvidable adiós a esta tierra donde empezó México.

¿Quieres recibir descuentos en tu próximo vuelo?

Ingresa tus datos y te enviaremos los mejores descuentos y promociones para tu próximo viaje.

No, no quiero viajar
Obtén descuentos